En España se produjeron el pasado año cerca de 1,8 millones de accidentes leves de tráfico, lo que comúnmente se conoce como "golpes de chapa". Esto representa una reducción del 6,9 % respecto al año anterior (130.736 siniestros leves menos).

La causa principal reside en la menor utilización del vehículo privado desde el inicio de la crisis. No en vano, el consumo de hidrocarburos para la automoción ha caído más de un 15 % en los últimos cinco años.

El accidente "CICOS", sin daños personales, está estrechamente ligado a la densidad del tráfico, es decir, típico de la conducción urbana, siendo en las ciudades más sencillo sustituir el coche por el transporte público.

Aunque los descensos se producen en todas las Comunidades Autonómicas, los mayores de registran en Castilla-La Mancha, la única que baja dos dígitos (-10,23 %), Murcia y La Rioja.