Los coches eléctricos podrían suponer dos de cada tres coches en circulación en las ciudades más ricas, como Londres o Shanghai, debido a que las normas contra las emisiones se van a endurecer, a que el coste tecnológico bajará y a que irán ganando, poco a poco, el favor de los compradores. Así lo muestra un informe de McKinsey & Co. y Bloomberg New Energy Finance, recogido por Faconauto.

Las marcas se preparan para un futuro eléctrico, tal y como se ha podido comprobar en el último Salón de París en marcas como con Volkswagen y Daimler, que ponen como horizonte para el despegue de buena parte de sus nuevos modelos eléctricos en el año 2025.

El estudio recuerda que los gobiernos están promoviendo, mediante incentivos y reducción de impuestos, la compra de vehículos que no sean de combustión y, al mismo tiempo, están limitado la circulación en los centros urbanos, que se han abierto a los coches eléctricos. Por su parte, los costes tecnológicos se irán reduciendo y, en este sentido, el precio de las baterías de iones de litio, que cayeron un 65% el año pasado.

“La automoción se enfrenta a un futuro que puede ser radicalmente diferente respecto a cómo fue en el pasado, y tendrán que considerar la posibilidad de pasar de un modelo de negocio de posesión del vehículo a un modelo de servicios de movilidad”, revela el informe, en el que también se advierte del negocio de las gasolineras, que deberían considerar cómo obtener más valor de las recargas eléctricas y también de los servicios de movilidad.