Según datos del estudio ‘El Coche del Mañana' elaborado por AutoScout24, los españoles quieren mayoritariamente seguir siendo propietarios de sus vehículos, y reconocen que en los próximos 25 años la movilidad tendrá al coche eléctrico como principal protagonista.

A pesar de la aparición de nuevas formas de movilidad, parece que los conductores no se debaten entre propiedad y otras fórmulas en las que se pague por uso, sino más bien una combinación de ambas. De hecho, sólo el 9% de los conductores está dispuesto a dejar de ser propietario del coche que conduce. El estudio de AutoScout24 constata que pese al auge de la economía compartida, la sociedad en los próximos años seguirá conservando cierto tinte individualista, incluso cuando hablamos de compartir ese coche que hemos pagado con nuestro esfuerzo y dinero.

En este sentido, si bien es cierto que el 54% reconoce que no llevaría a desconocidos ni permitiría a otros usar su coche, hay un 28% dispuesto a alquilarlo a otros ciudadanos cuando no lo utilice para reducir sus propios costes. Y es que hay que tener en cuenta que en realidad un coche está el 95% de su tiempo parado y en el 90% las plazas de acompañantes van vacías.

En este contexto, y pensando a 25 años vista, la movilidad tendrá al coche eléctrico como principal protagonista, que habrá sustituido la etiqueta de tecnología alternativa por la de tecnología consolidada. En este sentido, es curioso cómo los conductores españoles confían en mayor medida en esta motorización que los europeos, con un 37,4%, frente a un 26%.

Concretamente, el hecho de haber alcanzado una autonomía mínima de 500 kilómetros en los eléctricos, tal y como espera el 35,5% de los conductores, hará que los modelos de combustión que hoy conocemos como tradicional reduzcan su peso hasta un residual 6%, lo que pone de manifiesto que la dependencia energética será una asignatura superada y el coste por kilómetro por fin asequible.

del estudio ‘El Coche del Mañana' elaborado por AutoScout24 recoge las expectativas de cerca de 9.000 conductores de siete países europeos, entre ellos España, sobre la que será el proceso de movilidad dentro de 25 años.