La segunda entrega de 'Elige calidad, elige confianza' se centra en la importancia de los filtros de habitáculo. En ella se responden cuestiones como:

- ¿Sabías que la concentración de polvo y gases nocivos es significativamente más elevada dentro del vehículo que en el exterior?

- ¿Conocías que la contaminación y la constante exposición a alérgenos pueden causar alergias a cualquier edad?

 

Los equipos de I D i de las marcas OE tienen gamas de filtros de habitáculo que neutralizan los alérgenos respiratorios (polen, polvo, pelo animal, moho). Entre el 30-45% de la población europea es alérgica al polen. Un dato que se ha duplicado en los últimos 10 años.

Resaltemos que cuando circulamos en caravana, atascos o por un túnel es el momento en que hay una mayor concentración de partículas generadas por las emisiones de los vehículos.

El sistema de climatización del vehículo actúa como un aspirador de partículas que impulsa directamente hacia nuestros pulmones.

¿Cuáles son las principales fuentes contaminantes?

- Partículas de hollín de los motores diésel modernos.
- Restos de pastillas de frenado y neumáticos.

El 50% de las pequeñas partículas de hollín no provienen de los vehículos que circulan por las carreteras, sino de industrias, calefacciones, etc.

De hecho, cuanto más pequeña sea la partícula, más profundamente se introducirá en nuestro sistema respiratorio.

- Las partículas menores de 10 micras no son retenidas por nuestro filtro natural, que es la nariz.
- Las partículas menores de 0,1 micras llegan hasta los alveolos pulmonares.

¿Frente a qué te protegen los filtros de habitáculo?

- Partículas (hollín, polvo, esporas, polen, abrasión de los neumáticos y frenos).
- Gases (vapores de combustible, gases de combustión, óxidos de nitrógeno, ozono, olores desagradables).

Además, evitan la contaminación del vaporizador, manteniendo así la eficiencia del sistema de aire acondicionado.

Por otro lado, reducen prácticamente al 100%:

- La concentración de ozono en el habitáculo.
- La filtración de polen causante de reacciones alérgicas.
- La presencia de hollín procedente de los combustibles diésel.
- La formación de una película de grasa en los cristales interiores, que puede provocar efectos peligrosos de deslumbramiento.
- El paso de gases nocivos (óxido de nitrógeno, dióxido de azufre...).