La Policía Nacional, bajo la dirección de la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo, ha imputado como se aprecia en el vídeo adjunto, a los responsables de ocho talleres mecánicos de la Comunidad de Madrid por realizar operaciones de retirada del Filtro Antipartículas de Vehículos (FAP), para evitar repararlo y modificar su software para encubrirlo, con un coste que asciende a 1.200 euros.

 

El Ministerio del Interior resalta que los defraudadores cobraban entre 100 y 200 euros por la eliminación de estos elementos en los coches y reprogramaban además el software de los vehículos de gasóleo para burlar los controles de las ITV.

En este sentido, la fiscalía coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo que ha dirigido estas detenciones advierte que estas prácticas provocan un grave perjuicio medioambiental al emitirse por el tubo de escape gases nocivos.

Los filtros FAP son dispositivos ubicados en el tubo de escape y están encargados de retener las partículas de residuos sólidos generadas por los motores diesel. Su reparación para poder pasar la ITV supone un costo cercano a 1.200 euros.

Durante la investigación se ha comprobado que los detenidos utilizaban equipos informáticos de diagnosis fraudulentos y ocultaban, mediante reprogramación de los vehículos, cualquier tipo de error que pudiera dar un aumento de emisiones nocivas del coche.

Señalar, asimismo, que la operación continúa abierta, ya que los investigadores han obtenido datos de más de 80 talleres en diferentes puntos de España.