La última edición del European Car Distribution Handbook, publicado por la consultora ICDP, sugiere que, pese a la buena marcha del mercado en Europa, la presión sobre la rentabilidad del concesionario se mantiene intacta, tanto en su apartado de venta como de posventa. En esta última, el ICDP dice que los clientes están más predispuestos para moverse en busca de su coche nuevo que para ir a hacer una visita al taller, lo que hará que el número de puntos de reparación crezca hasta un ratio de uno cada cuatro talleres, en lugar del uno a dos actual.

En este sentido, pese al incremento de las ventas y al mayor parque de vehículos usados, la rentabilidad de la posventa en Europa va a caer debido a la fiabilidad que tienen los coches hoy en día, a que hacemos menos kilómetros al año y a las nuevas tendencias que trae consigo el vehículo autónomo, informa Faconauto tras hacer un análisis del documento.

En su informe de 2014, la consultora, a la luz de los cambios que estaba sufriendo se sector, ya aseguraba que deberían caer el 45% de los concesionarios tradicionales para mantener la media de matriculaciones. En este escenario, su rentabilidad mejoraría entre un 0,6% y un 1,5%, como resultado, sobre todo, de un aumento en su negocio de la posventa.

El cierre de concesionarios y el repunte de las matriculaciones han hecho que la media de ventas por concesionario al año haya crecido hasta las 300 unidades, desde las 255 que reportaban en 2009, cuando la crisis estaba en su apogeo. De cara al futuro, ICDP pronostica, incluso, más cierres de concesionarios debido a los cambios de costumbres a la hora de adquirir o reparar un vehículo por parte de los europeos. La consultora pone el ejemplo de la fuerte caída en el tráfico de exposición que ha habido en los puntos de venta.

De hecho, los clientes piden nuevas formas de comprar, que se verán favorecidas por la digitalización. Los compradores llegan a los concesionarios con la decisión tomada; necesitan visitar menos concesiones, y éstas, en consecuencia, serán diferentes y estarán en lugares también distintos. Las “pop up stores”, las exposiciones en centros comerciales o la mejora de los canales online pondrán más presión, si cabe, sobre los concesionarios “tradicionales”, lo que repercutirá en su situación financiera.

De acuerdo al estudio del ICDP, realizado sobre 36 marcas diferentes en 36 mercado europeos, la rentabilidad de las redes de distribución ha disminuido un 10% desde la crisis del año 2008. En paralelo, los concesionarios que han sobrevivido han tenido que seguir pagando las peticiones de instalaciones hechas por muchos fabricantes, aunque también la competencia de los talleres independientes ha seguido haciendo mella sobre las redes oficiales.