En esta vida hay pocas cosas más gratificantes que convertir tu pasión en tu profesión, lo que hará incluso que te dediques a ello con más intensidad. Por esa razón, dedicarse a la mecánica es una actividad que para mucha gente del sector es un hobby.

Muchas personas, pasado el tiempo, se cuestionan su pudieran tener su propio taller. Pues una vez has decidido lanzarte a la aventura de gestionar tu propio negocio, hay algunas cosas que debes saber sobre cómo abrir un taller.

En primer lugar, plantea bien tu idea de taller, nos recalca Loctite (Henkel) en un artículo que les adjuntamos íntegro. Cada paso debe estar perfectamente definido y hay que saber muy bien lo que se quiere para no cometer errores. Estudia detenidamente dónde ubicarlo, la competencia que vas a tener, si quieres especializarte en un campo concreto o abrir un taller más generalista. Has tomado una decisión importante y no debes dejar nada en el aire.

Los trámites generales puede que sea la parte más engorrosa de todo negocio, un laberinto administrativo para llegar a abrirlo, pero son necesarios. No desesperes entre montañas de papel y visitas a distintos edificios, nadie dijo que los sueños fuesen fáciles. Además, dependerá de la comunidad donde decidas abrir el taller, como bien nos recuerda Corve.

También has de tener en cuenta que deberás inscribirte en el Registro de pequeño productor de residuos tóxicos y peligrosos de la Comunidad donde esté el taller, siempre y cuando no generes más de diez toneladas anuales.