Los talleres de reparación asturianos lamentan los bajos precios que les imponen las compañías de seguros. Por ello, la patronal asturiana del sector (Aspa) ha iniciado una ronda de contactos con las aseguradoras para trasladarles su malestar, ya que entienden que muchas están tirando por los suelos las tarifas de mano de obra para ganar en rentabilidad a su costa, y que les están obligando a trabajar con márgenes muy bajos.

En palabras de Cesáreo Marqués, secretario general de la agrupación asturiana, ésta es una práctica generalizada en las aseguradoras. Muchas de las más tradicionales han tenido que hacer una fuerte rebaja de sus cuotas ante la aparición en el mercado de un buen número de compañías que mediante precios muy baratos han tratado de crecer.

Ante esta situación, los empresarios de los talleres tienen previsto llevar a cabo un código de buenas prácticas en el que se recojan los criterios que debe cumplir las aseguradoras y una guía de las empresas "que más se aproximen a nuestros intereses, porque hay un malestar generalizado entre nuestros socios".

"Lo que no se puede es tener dos tarifas, una la que marca la aseguradora y otra la que tiene el taller para sus otros clientes", señala el secretario general de Aspa. La patronal también alerta del peligro que tienen muchas empresas de seguros que cuentan con unos precios extremadamente baratos.

En este sentido, Marqués apunta que "posteriormente, a la hora de reclamar cualquier cosa, siempre te ponen pegas". Sin embargo, en su campaña la patronal sólo ensalzará a las compañías que, según su criterio, sí están cumpliendo con los precios.

La crisis y este apretón de tuercas que están aplicando algunas empresas de seguros provocan que muchos centros de reparación de coches lo estén pasando realmente mal. "Hay negocios que tienen su rentabilidad por los suelos", concluye el dirigente.