El crecimiento de los vehículos eléctricos e híbridos tendrá un especial impacto en el trabajo de los talleres, según advierte Graham O´Neill, CEO de ACIS, empresa especializada en repintado, en una información que recoge AM y Faconauto. En concreto, se refiere sobre todo a los riesgos de seguridad que asume el personal de carrocería que atiende un coche híbrido y eléctrico, por lo que la especialización se antoja clave para evitar, entre otras cosas, una electrocución.

En Reino Unido, el Instituto de la Industria del Motor (IMI) ha encabezado una campaña para mejorar la seguridad de los mecánicos mediante la adopción de los protocolos de reparación correcta, como desconectar las baterías y cargarlas antes de comenzar un trabajo.

Los vehículos eléctricos pueden contener circuitos que funcionan a una potencia tres veces superior a los 220 voltios que hay en las redes domésticas, lo que representa un riesgo real de electrocución e incendio, a menos que se maneje adecuadamente. En este sentido, el IMI británico está presionando para que los mecánicos tengan que obtener una licencia que certifique que están preparados para manipular un coche eléctrico.

Así, la extracción de las baterías, a menudo protegidas dentro de una carcasa “blindada” integrada para protegerse contra las vibraciones o impactos, requiere tiempo y atención especializada. En los híbridos, el apagado del motor de gasolina o diésel no necesariamente desacopla la batería eléctrica, lo que podría representar un peligro para los técnicos de talleres no iniciados.

En Reino Unido hay 180.000 mecánicos, de los cuales solo 1.000 están capacitados para reparar los 45.000 coches eléctricos que circulan por sus carreteras. Según Graham O'Neill, “ya hay un número de talleres capaces de reparar vehículos eléctricos e híbridos, pero estamos viendo un aumento importante de volumen en los próximos años. Los mecánicos deben estar listos y tener formación adecuada”.