Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial y presidente de la Fundación para la Seguridad Vial, será uno de los ponentes de la II Jornada sobre Tecnología y Seguridad Vial, organizada por Seguridad Vital (RTVE) y Fesvial, y promovida por Carglass España para el próximo 28 de febrero en Madrid.

El Catedrático cree que es muy importante realizar eventos de este tipo. “De la tecnología de los vehículos depende muchas veces la vida o la muerte de los que circulan por las carreteras. Por ello es muy importante realizar actos en los que se pueda reflexionar, debatir, informar y conocer los avances tecnológicos que se producen, su importancia en la seguridad vial, sus posibles mejoras o problemas, su impacto sobre el comportamiento de los conductores, etc.”.

Respecto a la implicación de las empresas en la seguridad vial, Luis Montoro opina que “en el ámbito laboral, el mayor riesgo de sufrir lesiones, o incluso de morir. está precisamente en el tráfico, debido a los accidentes 'in itinere' o en misión. Por ello la Organización Internacional del Trabajo, el Parlamento Europeo, la Organización Mundial de la Salud y otros muchos organismos e instituciones, han pedido a la sociedad, y especialmente a las empresas, que realicen acciones que puedan servir para abordar este serio problema, que tanto afecta a las personas e incluso a la economía de las empresas”.

En cuanto a qué líneas básicas debería contemplar la guía de buenas prácticas que propone la DGT, Luis Montoro opina que debería tener dos grandes objetivos. “Uno dirigido a los peatones y conductores, para informarles de cuestiones que en muchos casos se desconocen, como el lugar más seguro para llevar a los niños en el coche, cómo cruzar una calle, a qué distancia segura nos hemos de situar del airbag, cuándo hay que cambiar un cinturón de seguridad, o cómo ponérselo si se lleva corbata”.

En segundo lugar, el presidente de Fesvial señala que se debería hacer una guía de buenas prácticas para las administraciones sobre actuaciones de gran utilidad y bajo coste, especialmente en las infraestructuras. Por ejemplo, explica Montoro, iluminar un paso para peatones disminuye en un 25% el riesgo de atropello, algo sencillo que en ocasiones sólo exige desplazar unos metros las farolas. “Hay muchos temas: el color idóneo de los carriles bicis, cómo debe diseñarse la salida de un colegio, cómo modificar el entorno para calmar la velocidad o las reglas a seguir para que las señales sean visibles, legibles, creíbles o inteligibles”.