En el marco del VII Encuentro Sernauto, celebrado el pasado 28 de octubre bajo el nombre “Sostenibilidad y Marca España”, María Helena Antolin, presidenta de la asociación, hizo alusión en su discurso de bienvenida a la situación actual que vive la industria española de componentes de automoción y las previsiones para el cierre del año.

“En este 2020 todo indica, por las previsiones que manejamos, que terminaremos el año con una caída sin precedentes, a consecuencia fundamentalmente de la pandemia, de entre un 20% a un 30% de facturación, y de entre un 6% y un 8% en empleo”, apuntó Antolin, quien hizo un llamamiento de ayuda a la Administración Pública “para mantener nuestros niveles de competitividad y todo el empleo de calidad que hemos generado, con la activación de la Mesa de Automoción, para poder descender en la aplicación y ejecución de las medidas planteadas. La colaboración público-privada se hace más perentoria que nunca para afrontar los enormes retos que tenemos por delante, y que la pandemia ha acelerado para el sector de la automoción en su conjunto”.

Por otro lado, la presidenta de Sernauto se refirió a los Fondos Europeos para la Recuperación, para los que “nosotros, como sector, ya hemos hecho nuestra aportación a la Administración de las líneas estratégicas que entendemos deben enmarcar los proyectos para el sector de componentes, al objeto de asegurar su financiación”. En sus palabras, “debemos usar esos fondos de una forma inteligente para apoyar proyectos verdaderamente transformadores para la economía de España y creo, sinceramente, que nuestras empresas, las empresas españolas, puedan ayudar en ese objetivo que redundará en beneficios de todos”.

María Helena Antolin incidió en la petición al Gobierno de una estrategia-país para la industria de automoción con planes específicos de apoyo, que permita abordar cuestiones muy relevantes para su competitividad, como la transición ordenada hacia la descarbonización, el apoyo a la I+D+i con la puesta en marcha de una iniciativa de colaboración público-privada, así como los beneficios fiscales para seguir impulsando la innovación el talento y la formación de los empleados actuales y futuros, y por último, la movilidad y una nueva fiscalidad para el automóvil.

“El reto de nuestro sector sigue siendo desarrollar componentes para vehículos con más y mejores prestaciones, más ligeros, más seguros, más cómodos, más limpios y eficientes, y fabricarlos de forma competitiva. Enmarcar todos estos esfuerzos innovadores, dentro del marco del desarrollo sostenible, contribuirá sin duda a impulsar el negocio responsable, y éste redundará en resultados tangibles e intangibles para nuestro sector, además de para impulsar la Marca España”, afirmó la presidenta.

Según Antolin, “estamos convencidos que con lo ya caminado y aprendido y el esfuerzo diario de tantos miles de personas comprometidas en cumplir con su responsabilidad con sus clientes, seguiremos siendo uno de los referentes industriales del país, poniendo en valor nuestra importantísima labor y nuestra aportación a la economía y sociedad española. La industria de componentes española es de las mejores del mundo y no podemos perder esta posición”.