El encuentro Iese Auto - Industry Meetings, inaugurado por Raül Blanco, secretario general de Industria y Pyme del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, contó con la participación de destacadas figuras del sector de la automoción. Una de ellas fue Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, quien destacó la previsión de la patronal de una caída del 3% en las matriculaciones de 2019, que se va a moderar durante el último tramo del año.

No debemos de caer en los alarmismos ni en un pesimismo que no conduce a nada. Hay aspectos positivos y nos enfrentamos a grandes retos. Tenemos una capacidad de producción fuerte y resiliente por encima de otros mercados europeos, lo que es un signo para el optimismo”, aseguraba Armero, para quien la industria de la automoción se está transformando en la industria de la movilidad. “No es una época de cambios, es un cambio de época”.

El vicepresidente ejecutivo de ANFAC, que dejará su cargo a final de año, aseguró en este foro que tener más marcas que fabrican en España demuestra que hay un mayor compromiso por parte de los fabricantes. “Nuestras fábricas tienen adjudicados 16 nuevos modelos de vehículos eléctricos previstos hasta 2021. Además, tres fabricantes han anunciado que van a fabricar el ensamblaje de baterías en nuestro país”.

Sin embargo, el responsable señaló que llevamos “cuatro años de inacción” en materia política. “Ha habido una falta de política industrial sin una serie de presupuestos para la industria. Ahora hay una conciencia por parte de las administraciones y son más receptivas ante los retos del sector. Las piezas empiezan a encajar porque se ha descartado desde el Gobierno el prohibicionismo para ir hacia la búsqueda de la descarbonización. Hay un escenario muy favorable para los planes de renovación”.

El futuro, según Armero, es el IVA reducido para el vehículo eléctrico. “Es necesario no mandar 'pildorazos' que salgan de los Presupuestos Generales del Estado”.

“En el sector de la automoción somos conscientes de que el transporte genera tres impactos: el cambio climático, con la emisión de CO2, la calidad del aire y la congestión del tráfico. Debemos trabajar para afrontar estos tres grandes retos de futuro. Para ello tenemos tres soluciones: la primera es la tecnología a través de la mejora de los servicios de movilidad; la segunda es la financiación, necesitamos más ayudas en I+ D para potenciar el campo de electrificación; y, por último, una mayor regulación que dé estabilidad en los planes de movilidad y garantice la certidumbre y la cohesión territorial”.

“El apoyo al vehículo eléctrico no esta funcionando bien”, añadía el Mario Armero. “Necesitamos más planes, más continuidad, necesitamos más puntos de recarga y que sean rentables para los que los montan. Necesitamos trabajar en la interoperabilidad entre puntos de recarga, seguir el ejemplo del roaming de la telefonía y establecerlo para los puntos de recarga”.

En opinión del vicepresidente, “estamos trabajando una transición justa y ordenada, pero necesitamos una hoja de ruta clara y nítida para que todo esto revierta en el beneficio de España”.