El mercado del automóvil fue, junto con la industria hotelera y la turística, el gran damnificado por la pandemia en 2020, año en el que sumó diez meses en negativo. En su análisis del mercado, la 13ª edición del ‘Arval Mobility Observatory’ recoge que el parón provocado por el coronavirus y el reto de fabricar coches bajo las nuevas exigencias medioambientales (WLTP y WLTP, y norma de Emisiones de Combustible medias Corporativas), lastraron al sector, que vio cómo el Estado de Alarma llegó a paralizar toda la cadena de valor (fábricas, concesionarios, talleres y proveedores).

Por canales, el descenso de matriculaciones más importante se lo anotó el canal de alquiler, muy golpeado por la falta de turistas y las restricciones a la movilidad, que cedió el 56% en comparación con 2019. Las placas de particulares cayeron un 27,2%, mientras que las de empresas se dejaron un 24,5%. La caída en el número de matriculaciones se repartió en 2020 entre todos los integrantes del canal de distribución, pero el impacto fue más acusado en las automatrículas y el kilómetro cero, segmento que cedió un 36% en comparación con el año anterior, en el que ya habían acusado un fuerte descenso. El canal de exportación también aceleró la tendencia a la baja tras caer un 27,3%, mientras que leasing y compra directa se anotaron un retroceso del 21% en comparación con el ejercicio precedente. El renting aguantó mejor el golpe, aunque perdió casi un 19% de placas, con lo que se cortó la racha ascendente de los últimos años.

En un análisis por segmentos, el ‘Arval Mobility Observatory’ muestra que los todoterrenos más pequeños volvieron a liderar las preferencias de los consumidores al sumar más de 253.000 nuevas placas, aunque en porcentaje perdieron más de un 30% en comparación con 2019. Los modelos de tamaño medio, con casi 160.000 unidades, se situaron en segundo lugar por delante de las unidades más pequeñas, que rondaron las 155.000. El monovolumen compacto mantuvo su importancia en el mercado pese a ceder más de un 30% y sumar 105.696 vehículos.

La flota de vehículos destinados al renting retrocedió 16,1% en comparación con 2020. De nuevo los todoterrenos bajos lideraron las preferencias, pese a descender su demanda un 12,4% en comparación con el ejercicio anterior y añadir 36.758 placas. Los turismos de gama media fueron la segunda opción más requerida por delante del monovolumen compacto. Los primeros, con 26.103 unidades, cedieron un 19,2% en comparación con 2019, mientras que los segundos, con 19.607 ejemplares, perdieron un 5,5%.

Los modelos de gasolina perdieron parte de la cuota de mercado alcanzada en los dos ejercicios anteriores, aunque lideraron las preferencias con el 46,6% y sumar casi 471.000 nuevas unidades. Los modelos diésel recuperaron algo de cuota (40,4%) y sumaron 407.606 matrículas, mientras que el resto de las opciones ya supone el 13%.

La gama de vehículos eficientes mantuvo a los híbridos (HEV) como la opción más aceptada por el mercado y sumó 73.480 matriculaciones, mientras que los vehículos mild hybrid (MHEV), tanto en su versión gasolina como diésel, ya copan las primeras posiciones con cerca de 63.000 nuevas matriculaciones entre ambas. Los eléctricos sumaron 20.160 unidades, por las 6.783 de los híbridos enchufables. Las motorizaciones de gas licuado del petróleo (GLP) sumaron menos de 10.789 nuevas placas, mientras que las de GNC alcanzaron las 4.371 unidades.

En el renting, el diésel continua perdiendo peso y pasa del 60,7% al 57,1% en 2020. Aumentó la adquisición de vehículos que se mueven por medio de combustibles alternativos en 2020. La combinación de electricidad y gasolina vuelve a ser la más demandada y superó las 13.600 matriculaciones, números no obstante inferiores a los del año previo. Los modelos híbridos que utilizan diésel ganan presencia en las preferencias por delante de las combinaciones de gasolina y electricidad y a las de los híbridos con este combustible y superan a los eléctricos puros. Por último, los vehículos híbridos enchufables ya triplican presencia con respecto el año precedente.

Por otro lado, las emisiones a la atmósfera mantuvieron la tendencia descendente de los últimos años en el segmento de los turismos, al incorporarse unidades más respetuosas con el medio ambiente. Los nuevos vehículos emitieron una media de 110 gr/km de CO2, lo que supuso un descenso de casi un 7% en términos interanuales. Este descenso se produjo en todos los canales, pero con mayor incidencia tanto en el de renting como en el de empresa. En el canal del renting el número de matriculaciones en el rango menos contaminante ya se sitúa en el 72%.

Respecto al precio medio de los turismos que circula por las carreteras españolas, éste registró por segundo año consecutivo un importante incremento, que le llevó a superar los 2.000 euros por unidad, hasta alcanzar los 29.413 euros. Los turismos destinados al renting experimentaron un fuerte ascenso, al situarse en 34.250 euros de media, mientras que en los dedicados al canal de empresa registraron la mayor subida de precio porcentual, del 7,3%, para alcanzar los 33.640 euros.

Finalmente, el informe de Arval recoge, en cuanto al equipamiento, que la integración de elementos en el vehículo que permiten una conducción más fluida y segura se abre paso en las preferencias de los usuarios. Se impone el sistema de ayuda al aparcamiento, integrado en más del 26% de los coches e incluso cerca del 9% ya permite que el conductor no maniobre para estacionar. El resto de las funcionalidades están relacionadas con el manejo del vehículo en ruta, con las que impiden el cambio involuntario de carril como las más demandadas (18,3%), seguidas de las que permiten mantener una velocidad constante (16,9%) o las que evitan el ángulo muerto del retrovisor (16,5%). Los sistemas de frenado de emergencia (14,8%) o para mitigar golpes (13%) se sitúan por delante de los que reconocen las señales de tráfico (12,4%).

Los vehículos financiados vía leasing superan al resto de modalidades en la adopción de las diferentes opciones de ayuda a la conducción con la excepción del sistema de ayuda al aparcamiento y el de mitigación de impactos, más implantados en las unidades de renting. Un año más, los coches de compra directa son los que cuentan con menor número de opciones de seguridad. Los sistemas de ayuda al aparcamiento, de control crucero y de mantenimiento de carril son las opciones más requeridas.