La recuperación del mercado automovilístico español se efectuará en varias etapas y no se consolidará hasta 2022, siempre que la economía se reactive antes de la segunda mitad de 2021 si la pandemia lo permite. Así lo recoge la 13ª edición del ‘Arval Mobility Observatory’, cuyas previsiones apuntan a que a lo largo del presente 2021 se matricularán cerca de 1.160.000 vehículos, casi un 15% más que en 2020, distribuidos en 471.138 de empresa, 530.783 particulares y 156.859 de rent a car.

En 2022 se superarán los 1,3 millones de placas, cifra cercana al objetivo marcado por el sector de automóvil, que considera que es la mínima que corresponde a un país como España. En 2023, el mercado avanzaría otro 9,6% (1.473.000) para consolidarse en 2024 (1.516.000 unidades).

Arval Mobility Observatory 2021

Según el análisis de Arval, los todoterrenos más económicos retoman la senda iniciada en los tiempos anteriores al Covid-19 y volverán a ser los modelos más demandados en 2021, de los que se espera que se matriculen casi 300.000 unidades, por delante de los modelos más pequeños o de mediano tamaño, que sumarán 188.430 y 172.056 unidades, respectivamente. Los mayores avances porcentuales corresponderán a los vehículos de lujo y a los monovolúmenes compactos.

En el caso del renting, los todoterrenos más económicos también serán los más requeridos y sumarán más de 43.754 nuevas placas, un 19% más, por delante de los vehículos de tamaño medio, que rozarán las 30.000 incorporaciones y crecerán un 7%. Mientras, los monovolúmenes compactos (10,5%) añadirán 21.664 unidades al sector. Destaca el ascenso del 12,7% de los modelos de lujo.

Barómetro: tendencias de la movilidad corporativa

Además de ofrecer un exhaustivo análisis del mercado del automóvil y sus previsiones para los próximos años, el barómetro de ‘Arval Mobility Observatory’, realizado con entrevistas a 5.600 gerentes de flota de 20 países, refleja las tendencias actuales, a medio y largo plazo de la movilidad corporativa. Tras el impacto inicial de la pandemia, el barómetro transmite un optimismo en la recuperación de las flotas, que en España es incluso mayor que en Europa.

Previsión de crecimiento

Las restricciones a la movilidad asociadas a la pandemia provocada por el Covid-19 tuvieron un impacto más acusado en la flota de vehículos comunitaria (62%) que en la española (52%). Las firmas españolas mantienen las expectativas de crecimiento de sus flotas en los próximos años, con el presente y el próximo ejercicio liderando los aumentos. El 31% de las compañías prevé crecer este año en ese sentido, por el 26% que lo hizo en 2020.

Sostenibilidad

La preocupación por una movilidad más sostenible ya se encuentra instalada en la cultura de las firmas españolas. El 67% ya ha tomado medidas para reducir las emisiones de sus flotas (en 2019 era el 43%), con las empresas de gran tamaño a la cabeza, ya que el 82% de las que superan el centenar de trabajadores ha implementado actuaciones en este sentido, sin olvidar que la mitad de las pymes también realizó actuaciones en este aspecto. Reducir las emisiones de CO2 es la principal medida adoptada por las flotas españolas (80%), por delante de evitar la dispersión de Nox (35%) y de partículas finas (31%).

Electrificación

El 79% de las empresas prevé implementar al menos una tecnología en los próximos tres años. La opción que más convence es el vehículo híbrido: el 71% introducirá este tipo de unidades en el próximo trienio, un 12% más que la media de la UE, mientras que la elección de híbridos enchufables alcanzará el 60%. El 54% de las compañías prevé introducir unidades eléctricas. Los motivos para implementar o considerar nuevas energías o tecnologías en la flota son racionalizar el gasto de combustible (54%) y generar menos emisiones (53%), además de poder conducir en zonas restringidas al tráfico en las ciudades (48%) o anticiparse a futuras normativas (42%), a la vez que cumplir con las propias políticas de RSC (40%), mejorar la propia imagen (38%) y optar a incentivos fiscales (38%). El 42% de las firmas españolas ya cuenta con puntos de carga para sus vehículos enchufables. La escasez de puntos de recarga públicos es el principal inconveniente aducido por las firmas (58%) para optar por modelos eléctricos. El mayor precio de estos vehículos (54%) o la imposibilidad de que los empleados los recarguen en sus domicilios (41%) son otras de las razones.

La movilidad como factor estratégico

El 59% de las compañías ve la movilidad de todos sus empleados como un factor estratégico de la empresa. Casi tres cuartas partes de las grandes firmas y el 72% de las que superan el centenar de empleados así lo consideran. Seis de cada diez firmas españolas que consideran la movilidad como factor estratégico planean disponer de un plan de movilidad en los tres próximos años. El 66% de las empresas tiene implementados planes de movilidad, el 78% en las grandes. De todas ellas, el 80% ya contaba con un plan y el 20% restante lo ha implementado debido a la crisis del Covid. Las firmas que rondan el centenar de empleados son las más preocupadas por este aspecto en contraposición con las pymes.

Tendencias de financiación

El renting aumenta su ventaja como la opción de financiación preferida por las empresas españolas (42%) para la adquisición de vehículos corporativos, por delante de la compra directa (25%) y con una gran ventaja sobre el crédito automoción (18%) y el leasing (15%), que cedieron cuota en comparación con el ejercicio anterior. Además, el 83% de empresas españolas tiene la intención de desarrollar renting flexible frente al 76% de la media europea. Solo Turquía (91%), Francia e Italia (89%), Dinamarca y Finlandia (86%) superan el dato de España.

Gestión de movilidad

El coche privado es el principal medio de transporte utilizado por los empleados para acudir al puesto de trabajo (61%), opción que ha crecido a causa de la crisis sanitaria por delante del transporte público (16%), del coche compartido (7%), de los vehículos de dos ruedas (6%), del ride sharing (6%) y la bici eléctrica (2%). La utilización de vehículos de alquiler y el renting flexible son las principales alternativas que manejan las compañías españolas al coche de empresa en los próximos tres años, por delante de la utilización de aplicaciones para contratar soluciones de movilidad o la elaboración de presupuestos a este fin. El uso del transporte público, compartir vehículo en trayectos de larga distancia y esporádicos (ride sharing) o compartir coche corporativo son otras de las modalidades utilizadas.

Coche conectado y servicios asociados

España sigue liderando la conexión de los vehículos de flota en un 32% frente al 29% europeo. Un 85% de las empresas de más de 500 empleados la usan, frente al 81% de las homólogas europeas. Localizar los vehículos y mejorar la eficiencia operativa son las dos principales razones argumentadas por las empresas que conectan sus vehículos. La implantación de servicios adicionales que ayuden a gestionar la movilidad cada vez cuenta con mayor aceptación entre las compañías españolas, ya que el 82% mostró su interés en al menos un servicio adicional. El renting de vehículos usados y el flexible se sitúan como las opciones preferidas, por delante de las herramientas que ayudan a reducir el gasto de combustible. La formación en conducción ecológica y segura, cuadros de mando digitales y telemática son otras de las alternativas consideradas.