Muchos conductores se plantean comprar un coche eléctrico, un medio de transporte eficiente con emisiones de CO2 nulas o muy bajas que empieza a convertirse en una de las mejores opciones en cuanto a ahorro y eficiencia. La eléctrica Lucera, que también apuesta por la eficiencia y el cuidado del medio ambiente, busca identificar algunos mitos y verdades en torno a los coches eléctricos.

- Autonomía insuficiente: Mito. Los primeros coches eléctricos tenían una autonomía muy limitada; sin embargo, desde entonces la tecnología ha evolucionado y ya es posible alcanzar autonomías entre 250 y 300 km, llegando a superar los 500 km en modelos de alta gama.

- Recarga más lenta que llenar el depósito: Verdad. Lo habitual es llenar el depósito de gasolina en cinco minutos pero, en el caso de un coche eléctrico, se suele tardar más. No es un inconveniente en trayectos urbanos en los que se puede mover el coche para el día a día y recargarlo por la noche (incluso en un punto de recarga doméstico). Para trayectos largos, existe la opción de los súper cargadores, donde es posible recargar la batería en treinta minutos, y una red de puntos de recarga cada vez más amplia gracias a la cual una carga superior al 80% no suele ser necesaria.

- No alcanzan una buena velocidad: Mito. La mayoría de coches eléctricos en venta actualmente alcanzan velocidades superiores a la máxima permitida de 120 km/h. La velocidad suele ser la misma que los coches de combustión pero sí que la aceleración es mucho más alta en los eléctricos -de 0 a 100km/h en 4 segundos en los últimos modelos-, lo que mejora la experiencia de conducción.

- Los coches eléctricos no tienen potencia: Mito. Estos vehículos tienen una potencia similar a los vehículos de combustión. Incluso se puede afirmar que los superan al entregar el torque total (la fuerza en las ruedas) de manera instantánea y no paulatina, como pasa en los coches de gasolina y diésel.

- Son más caros de adquirir: Verdad. Los coches eléctricos resultan algo más caros que un coche de gasolina o diésel, con precios desde los 16.000 euros ya que, como toda nueva tecnología, los precios son más altos en los inicios hasta que se populariza en el mercado y los precios bajan. A medida que las tecnologías más ecológicas van siendo cada vez más baratas, el coste global de estos coches será cada vez más competitivo.

Además, ahora existen diferentes gamas de precios e incentivos destinados a facilitar la adquisición de coches eficientes y la instalación de puntos de recarga, lo que significa que existe un mercado en crecimiento de conductores que apuestan por el cambio al coche eléctrico, que aún siendo más caros, resultan más rentables.

- Más frágiles ante un accidente: Mito. La fragilidad tiene que ver con el tipo de carrocería que lleve el coche y no con el tipo de motor. De esta forma, hay coches de combustión más frágiles que otros y lo mismo ocurre con el coche eléctrico.

- Son más baratos de mantener: Verdad. El mantenimiento preventivo de un vehículo eléctrico resulta un 42% inferior a la de un vehículo con motor de combustión según Renault, ya que se limita al cambio de rodamientos de motor a los diez años y a unas económicas y pocas tareas de fácil ejecución.

- Los coches eléctricos no contaminan: Verdad. En sí mismos estos coches no emiten gases nocivos para el medio ambiente pero existen matices. Si se carga la batería con energía no renovable, en última instancia se estará contaminando ya que en la generación de esa energía se han creado gases invernadero o residuos contaminantes. Por este motivo, es importante apostar por energías 100% verde también para cargar el coche eléctrico.

- El proceso de fabricación es más contaminante: Mito. Diversos estudios aseguran que, teniendo en cuenta las emisiones de CO2 asociadas a toda la vida útil de un coche, incluyendo la producción del vehículo, su uso y su posterior desguace, los vehículos eléctricos emiten hasta un 60% menos de CO2 que sus equivalentes diésel o gasolina. Incluso teniendo en cuenta el CO2 generado durante la producción de la batería de un VE.

- El precio del seguro es más alto: Mito. Esta afirmación era cierta hace unos años; sin embargo, la popularización de estas alternativas de movilidad eficiente ha hecho que vayan descendiendo los precios. Actualmente, se pueden encontrar seguros a terceros desde 200 euros anuales.

- Cambiar la batería del coche eléctrico es caro: Verdad. Aunque su precio puede resultar algo caro, los precios de las baterías de litio han ido bajando sus precios en los últimos años, a la vez que aumentaban la autonomía. Ya se está demostrando que las nuevas baterías tienen una vida útil muy larga e incluso es posible vender la batería vieja a buen precio en el mercado de segunda mano, lo que repercutirá en el ahorro para comprar el reemplazo. En este punto, también hay que tener en cuenta que el sector de las baterías avanza a pasos agigantados y éstas evolucionan cada vez más en capacidad, reducción de peso e incluso se investigan nuevos materiales y formas de alimentación, como la recarga sin cables y en circulación.