Con el comienzo del mes de febrero, el día 1, sólo se podrá usar el IBAN en las operaciones. Para transferencias o domiciliaciones ya no valen los clásicos veinte dígitos de los números de cuenta que hasta ahora manejamos. A partir de este momento se utilizará el IBAN que tiene cuatro dígitos más: el código del país -ES, en el caso de España- y un dígito de control. Es lo que se ha bautizado con el nombre de SEPA, siglas que responden a Zona Única de Pago en Euros.


Esta nueva operativa facilitará las transferencias o la domiciliación de facturas en cualquier banco de un país de la zona euro. El "pero" es que tendremos que recabar el IBAN de nuestros clientes y proveedores para evitar complicaciones e inconvenientes en el buen curso de nuestras operaciones. Es más, si una empresa no tiene el IBAN de sus trabajadores no podrá ingresar sus nómina. El Banco de España ha advertido que serán las empresas quienes tienen la obligación de conseguir el IBAN de sus empleado.
Para obtener nuestro IBAN podemos solicitarlo a las entidades bancarias de manera gratuita. Es más, en caso de no tenerlo el Ministerio de Economía aprobó una medida transitoria que permitirá a los bancos ofrecer servicios de conversión gratuita de CCC a IBAN al ciudadano particular hasta 2016. No ocurrirá así en el caso de las empresas. Es decir, aquellas que no tengan actualizados sus cuadernos bancarios el 1 de febrero de 2014 no podrán conseguir los datos en el banco de manera gratuita, sino que deberán costearse un convertidor. Economía permitirá que subsistan determinados instrumentos de financiación de pymes dos años más hasta que se adapten de forma completa al nuevo sistema. El Banco de España ha activado la web www.sepaesp.es para informar del nuevo sistema y facilitar un convertidor de la cuenta.
En cualquier caso parece que los bancos harán la adaptación de manera automática para las transferencias y domiciliaciones bancarias que se realicen en la primera fase de introducción de estos cambios. Pero en el caso de nuevas domiciliaciones o nuevas órdenes de transferencias sí va a ser necesario proveer el IBAN a los emisores de los recibos.
Como precaución, algunos bancos aconsejan que se confirme, con las compañías emisoras de recibos, que el número de cuenta de cargo está correctamente actualizado.
Cepyme, la patronal de las pequeñas y medianas empresas ha recomendado a sus afiliados que ajusten sus ficheros de intercambios bancarios a las nuevas normas estándares SEPA; guardar las autorizaciones de los clientes con el fin de poder domiciliar adeudos (generar recibos domiciliados SEPA) a través de un mandato único normalizado; revisar y en su caso adecuar documentos comerciales tales como facturas, talones, contratos, folletos, páginas webs, etc. Por lo que se refiere a la gestión de empleados y los pagos de las nóminas vía transferencia deberán ser adecuadas a SEPA, y en su caso se deben revisar los contratos y documentos impresos en los que conste la CCC, que ahora pasará a IBAN; para los nuevos clientes o para adeudos SEPA B2B será necesario tener un mandato firmado de los clientes que acredite que se les puede presentar recibos. Finalmente los proveedores deberán ser informados de los códigos BIC e IBAN de las cuentas utilizadas para las operaciones que con ello se realizan.
Las empresas deberán recibir, de las entidades bancarias con las que se opera, un nuevo formato de fichero informativo con las incidencias que hayan podido suceder en las transacciones bancarias, para rectificar su contenido erróneo o no informado.
Al tiempo, las entidades bancarias también se identificarán con un nuevo código internacional, el BIC que también puede ser obtenido en la web mencionada.

Entra en vigor la utilización del IBAN en transferencias y domiciliaciones
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