El Gobierno está estudiando cómo realizar el desescalado de las medidas extraordinarias adoptadas por la crisis sanitaria del coronavirus y que mantienen a España en estado de alarma desde el 14 de marzo. En este contexto, parece lógico pensar que el uso del vehículo privado no sólo se retomará, sino que lo hará con más fuerza, especialmente, por razones de salud y seguridad.

Por ello, José Luis Bravo, presidente de Ancera, nos ha comentado que están trabajando en un plan de comunicación desde la Administración Pública, de forma que se lancen mensajes sobre el uso vehículos privados como medio de transporte más seguro para evitar propagar el virus y que por razones de seguridad, tras una larga inactividad, el particular tiene la posibilidad de acudir al taller a realizar las reparaciones y mantenimientos necesarios para movilidad.

“Creemos que estas acciones serían clave para que las 50.000 empresas que componen la posventa y, especialmente para sus 200.000 trabajadores, se sobrepongan a la crisis”, nos explica Bravo. Para ello, han creado una imagen, con el lema “Gracias por ser la pieza que falta”, en la que, además, inciden en la importancia de la distribución en todo el engranaje de la movilidad, como garante del suministro de piezas.

Desde el sector se recuerda que, antes de volver a utilizar el vehículo, no hay que olvidar sus aspectos mecánicos, en especial si hace tiempo que el coche ha estado parado como puede ser el caso. Es conveniente revisar, sobre todo, el estado de los neumáticos y de la batería, así como comprobar el nivel del aceite, líquido de frenos y limpiaparabrisas. Los vehículos también sufren la cuarentena, por lo que, es importante realizar algunos cuidados básicos, para evitar consecuencias negativas en el futuro y que el vehículo no sufra en exceso durante esta etapa.

El sector ha visto mermada toda su facturación ante la ausencia de actividad y de suministros. Ambas se irán recomponiendo paulatinamente una vez finalice el estado de alarma, pero el sector requiere de medidas urgentes que permitan reactivarle, así como mantener los puestos de trabajo, bienestar social y, sobre todo, atender las necesidades de movilidad durante la fase de desconfinamiento.

Una vez, comencemos la fase de desconfinamiento, tal y como se ha demostrado en un estudio realizado por Ancera a más de 1.500 empresas del sector, la demanda será inferior al 15% de su actividad normal. Por esta razón, muchas empresas de la posventa de automoción y, en consecuencia, las familias trabajadoras en el sector estarán en grave peligro, por lo que debemos garantizar la supervivencia de las mismas a través de una serie de medidas extraordinarias para la posventa de automoción.

No hay que olvidar que el estado de alarma dispone prohibiciones a la apertura de establecimientos comerciales, limitaciones a la libre circulación de personas y vehículos, y no permite la apertura al público de los talleres de reparación, lo que afecta de forma directa al desarrollo de la actividad, provocando una caída de la actividad, agravada por la falta de suministros, del 85,44%. A consecuencia de esto, un 96% del sector se ha tenido que acoger a ERTEs, siendo 9 de 10 por fuerza mayor.​

"Los ERTEs a los que nos hemos acogido han ayudado en un momento y ante una situación puntual, pero necesitamos flexibilizar las ayudas de la administración. La única manera de mantener la salud del tejido empresarial y laboral, compuesta por 26.000 millones facturados y más de 200.000 trabajadores directos entre distribuidores de recambios y talleres, es flexibilizar y dar continuidad a los ERTEs por fuerza mayor, adaptándolos a la recuperación paulatina de la actividad. La reactivación económica ha de ser gradual y escalonada de manera que no haya una incorporación simultánea a los centros de trabajo tal y como manifiesta la Comisión Europea. Asimismo, sería positivo establecer un ERTE por productividad y causas económicas a la posventa de automoción con el objetivo de mantener las más de 50.000 empresas que lo componen y las familias que se sustentan directamente de esta actividad", explican desde la entidad.

El sector ha mantenido su posición socialmente responsable respecto al mantenimiento, reparación y suministros de piezas de recambios para sostener la movilidad esencial e imprescindible, más necesaria que nunca ante una situación de esta magnitud. Como prueba de ello, 3 de cada 4 comercios de recambios han mantenido servicios urgentes, aun con una falta de actividad plena en la gran mayoría de casos.

La limitación a la circulación de vehículos de particulares ha provocado que el usuario desconozca que tiene la posibilidad de llevar su vehículo al taller, siempre y cuando, le esté permitido circular. Y se han establecido planes de contingencia para poder dar respuesta a las reparaciones más esenciales y urgentes en la sociedad, no obstante, se espera que progresivamente la actividad de suministro recupere valores de actividad normales.