El presidente de Ganvam, Raúl Palacios, cree que alcanzar una movilidad sostenible pasa necesariamente por atajar la raíz del problema, que no es otro que el envejecimiento progresivo de un parque que cuenta ya con más de doce años de antigüedad. Así lo ha puesto de manifiesto durante el tradicional encuentro navideño “Motor y Prensa” de la asociación, celebrado el 11 de diciembre en Madrid, que este año ha cumplido su 41º Aniversario.

En su discurso, Palacios hizo hincapié en la necesidad de poner en marcha una estrategia de movilidad “clara y bien fundamentada”, donde prime el rigor técnico sobre el interés “puramente político y demagógico para evitar vaivenes” que confundan al comprador y frenen el mercado.

En lo que va de año, las matriculaciones se han visto lastradas por la caída de las compras de modelos diésel que, aunque emiten un 20% menos de CO2 que los de gasolina, acumulan un descenso del 27,5%. La incertidumbre a la que están haciendo frente los particulares está motivando un retraso en la decisión de compra, provocando que este canal acumule una bajada del 12% hasta noviembre, lo que se traducirá en una caída global de alrededor de un 5% a cierre de 2019.

En este sentido, el presidente recordó que la evolución de las matriculaciones de vehículos está ligada a la curva económica del país, por lo que hace falta que la automoción o la movilidad se trate en la agenda política como un verdadero asunto de Estado y no “a golpe de declaración”. De ahí que insistiera en la puesta en marcha de una Secretaría de Estado de Automoción o de Movilidad, o “como la quieran llamar” señaló, capaz de diseñar la hoja de ruta a largo plazo que refuerce la competitividad de este pilar económico estratégico y donde se escuche al sector antes de legislar, para evitar distorsiones en el mercado que no harán “sino alejarnos de los objetivos descarbonización que se pretenden alcanzar”.

En opinión del responsable, el camino hacia la descarbonización no pasa por prohibir ni imponer una tecnología “con calzador”, sino por incentivar la retirada de la circulación de los vehículos más antiguos y contaminantes para ir dando entrada de forma progresiva a las soluciones más eficientes. En este sentido, Palacios abogó por la puesta en marcha de un plan de incentivo al achatarramiento que, bajo el principio de neutralidad tecnológica, incluya el apoyo, no sólo al nuevo, sino también al seminuevo, máxime cuando las operaciones con los modelos de entre tres y cinco años están registrando crecimientos del 16% en lo que va de año, frente al 8% de los de más de diez.

palacios ganvam discurso

De cara a 2020, el presidente de Ganvam afirmó que el año próximo es donde el eléctrico tiene la oportunidad de despegar siempre y cuando se incentive la demanda. Teniendo en cuenta que España necesita duplicar sus ventas de eléctricos el año próximo para alcanzar las cuotas de mercado necesarias para cumplir los objetivos de reducción de emisiones de la UE, para Palacios parece lógico que “si seis de cada diez compras se registran en el canal de empresa, se pongan en marcha medidas fiscales que impulsen la electrificación de la flota. Además, como el vehículo corporativo tiene una alta tasa de renovación, se creará una oferta de VO que rebajará la barrera del precio y convertirá el eléctrico en una opción cada vez más popular entre los particulares”.

Por otro lado, en un momento en el que factores como la conectividad y el coche autónomo están transformando el concepto tradicional de vehículo, el presidente de Ganvam llamó la atención sobre la necesidad de un entorno jurídico y reglamentario acorde a la era digital. Por eso, Ganvam, como miembro del Consejo Europeo del Comercio y la Reparación del Automóvil (CECRA), impulsa en Bruselas el marco regulatorio que permita el acceso abierto de concesionarios y talleres a los datos que genera el coche conectado con el fin de garantizar la libre competencia.

En lugar de que la vía de acceso a estos datos sean los servidores de las propias marcas, defendió una plataforma abierta, segura y libre que no limite la capacidad de innovación ni los servicios que vendedores y talleres pueden ofrecer. En opinión del presidente de Ganvam, “si toda la cadena de valor maneja información transparente sobre los patrones de consumo, se estará favoreciendo una mayor oferta de servicios y, por tanto, precios más competitivos, lo que es una ventaja para el consumidor”.