El sector de componentes para automoción es estratégico para la economía, pues recordemos que en 2014 facturó en España 29.723 millones de euros, alcanzando los 318.000 empleos directos e indirectos.

Está formado por más de un millar empresas que proveen de componentes a las 17 plantas de fabricación de vehículos implantadas en España, siendo además el tercer sector que más exporta, directamente casi el 60% de su facturación y alcanzando el 82% si se tienen en cuenta los componentes instalados en vehículos exportados.

 

El sector de automoción se estructura en una compleja cadena de suministro en la que cada eslabón aporta innovación, calidad y valor añadido al producto final. Otras señas de identidad del sector son la experiencia y cualificación de sus profesionales, su compromiso con la sostenibilidad y las necesidades del cliente y el prestigio global y reconocimiento internacional de sus empresas y productos.

Los fabricantes de equipos y componentes para automoción llevan muchos años desarrollando tecnologías y productos para que los vehículos sean más eficientes y seguros y sus procesos de fabricación más sostenibles.

En 2014 el sector invirtió 905 millones de euros en I D i, lo que representa un 3% de su facturación, cifra tres veces superior a la media industrial española. Fruto del desarrollo tecnológico y de su compromiso con el cumplimiento de la legislación y de los más altos estándares medioambientales y de calidad en todos sus procesos, las empresas aplican la normativa vigente, incluso en algunos casos adelantándose a lo exigido.

Sernauto aboga por políticas basadas en el principio de neutralidad tecnológica y orientadas a resultados de eficiencia, en línea con las posiciones tanto de la Asociación Europea de Constructores de Automóviles (ACEA) como la de Proveedores (CLEPA).

Asimismo, defienden la necesidad de una regulación inteligente, que responda tanto a objetivos ambientales como a viabilidades económicas y técnicas, con límites de emisiones y plazos de aplicación razonables. Ambos aspectos son esenciales para mantener el liderazgo de la industria europea de automoción.

La innovación tecnológica ha permitido ir disminuyendo progresivamente las emisiones de los vehículos. Concretamente, en los últimos 15 años y según la legislación europea vigente, los límites de óxidos de nitrógeno (NOx) para motores de automóviles diésel se han reducido en un 84%, y las partículas (PM) en un 90%. Del mismo modo, los vehículos diésel cuentan también con unos niveles de emisiones de CO2 un 15% más bajos por kilómetro que los vehículos equivalentes de gasolina.

En cualquier caso, es importante destacar el liderazgo europeo en tecnologías para vehículos diésel. La última generación de tecnología diésel (Euro 6), en vigor para todos los vehículos puestos en el mercado a partir del 1 de septiembre de 2015, combina combustible diésel limpio, motores avanzados de alta eficiencia y mecanismos efectivos de control de emisiones.

De ahí el papel de esta tecnología como uno de los pilares clave para cumplir los objetivos europeos de emisiones de CO2, junto con las ecoinnovaciones y el aligeramiento del vehículo mediante el uso de materiales tradicionales con nuevas propiedades, nuevos materiales o nuevos procesos de producción, ayudando con ello a reducir las emisiones del transporte por carretera y a mitigar el cambio climático.

Actualmente, los requisitos legales relativos a las emisiones contaminantes de vehículos de motor en la Unión Europea se refieren a un ciclo de pruebas realizado en condiciones de laboratorio. El sector europeo en su conjunto está colaborando con la Comisión Europea y los Estados miembros en la definición de la transición de dicho ciclo de ensayo al nuevo procedimiento de medida en condiciones reales de conducción, para poder garantizar un mayor control de las emisiones. El sector considera que la puesta en marcha de estos nuevos procedimientos reforzará asimismo la confianza de los consumidores.

Por todo ello, consideran de suma importancia no poner en duda la profesionalidad de la industria de automoción en su conjunto ante casos puntuales y ser rigurosos con las informaciones que se proporcionen.

Desde Sernauto quieren apelar a la máxima responsabilidad y prudencia para que instituciones, empresas, asociaciones sectoriales, consumidores y medios de comunicación sigan apostando por una industria que aporta empleo y prosperidad a España a través de los fabricantes presentes en nuestro país y de los proveedores que forman parte de su cadena de valor.