Un estudio de Icea (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones) revela que siete de cada diez casos de fraude detectados se dan en el seguro de automóviles. El predominio de este ramo se debe a su capilaridad social, pues es obligatorio que los vehículos a motor circulen con seguro.

 

Así, en el ramo de automóviles, el intento de estafa más habitual es la ocultación de un daño o de una lesión preexistente. En concreto, esto ocurrió un 37,4% de fraudes analizados. Le siguen en importancia las reclamaciones desproporcionadas, con un 23,1%.