El 60% de los vehículos ligeros de transporte por carretera en España en 2030 seguirán estando propulsados por combustibles líquidos, según el último informe anual de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP).

 

Esto supone que el 40% restante habrá cambiado el motor de combustión y explosión por un sistema híbrido, con el consecuente ahorro de combustible y la rebaja de emisiones contaminantes.

De acuerdo con los datos de la AOP, este porcentaje se equilibraría hasta el 50% una década después, al finalizar el ejercicio 2040. Además, los modelos "enchufables" sólo representarían alrededor del 5% de la flota de vehículos ligeros en 2040.

La AOP subraya que la alternativa al uso de carburantes derivados del petróleo son los vehículos eléctricos. "Por ahora no existe una buena solución para el problema del almacenamiento de energía, lo que los sitúa como una solución aceptable en el futuro para la movilidad urbana", recalcan.