El sector del automóvil de Aragón recibió recientemente un importante espaldarazo con la puesta en marcha de un plan estratégico de formación dirigido a sus más de 20.000 trabajadores.

Se trata de una ambiciosa iniciativa que pretende apuntalar uno de los sectores estratégicos de la comunidad, en un momento en el que tanto Opel España como sus empresas de componentes se han convertido en el principal motor para la salida de la crisis y la creación de empleo.

 

Este plan, pionero en España e impulsado por la DGA, el cluster de la Automoción de Aragón (Caar) e Ibercaja y elaborado por la consultora S&F, identifica hasta diez líneas de actuación para cimentar el futuro del sector en Aragón y prepararlo para el futuro.

Es, en definitiva, de "una hoja de ruta para operarios, directivos y mandos intermedios que incluye todos los elementos de una industria moderna y con futuro", indicó tras la presentación del plan el máximo responsable de Opel España, Antonio Cobo.

El presidente de Caar, Benito Tessier, resaltó que a 300 kilómetros alrededor de Aragón se fabrican más de dos millones de vehículos y que el tejido de proveedores locales lo conforman 200 empresas y pymes.

Por ello, añadió, "queremos que la comunidad sea un protagonista importante" para afrontar un futuro que pasa por la aplicación de los cambios tecnológicos y las habilidades del personal a las plantas y, de esta forma, elevar su competitividad".

En este sentido, por ejemplo, se prevé la creación de un nuevo certificado de Profesionalidad en Automoción para aumentar la empleabilidad de los operarios.

La integración de las nuevas tecnologías y la automatización de los procesos industriales será otro elemento en el que incide el plan estratégico porque numerosas empresas de Aragón tienen esta asignatura pendiente y, en otros casos, el personal no dispone de conocimientos necesarios.

El plan, que analiza la oferta formativa de Aragón, plantea crear un catálogo de proveedores de formación en el sector, debido a que muchas empresas no conocen esta oferta.

Entre las acciones a medio plazo figura la puesta en marcha de un programa formativo centrado en la gestión de proyectos, la responsabilidad social o la formación de directivos. A largo plazo plantea crear planes de reciclaje del profesorado universitario y de FP y la instalación de una fábrica de aprendizaje.