Un recambista de los "de toda la vida", creo que ya era la segunda generación quien estaba al frente de la tienda. Hace ya tiempo llegaron a ser tres tiendas. Estaba especializado en la venta de de piezas para coches antiguos o de colección. Ha cerrado su página web y Google dice: "Cerrado permanentemente".

Probablemente es la "crónica de una muerte anunciada" pero asusta cerrar el año con una noticia como esta. Asusta porque, siendo claro, creo que en estos primeros meses de 2021 vamos a tener que contar este tipo de historias con cierta frecuencia.

Es lamentable pero casi seguro. Hablaremos del cierre de otros recambistas, grandes y pequeños.

En España no hay distribuidores de gran tamaño. El más grande es un mediano en el estándar europeo. Los analistas del sector llevan años hablando de la necesidad de concentración para poder hacer frente a los retos que afronta el sector. La pandemia, los efectos de la crisis que arrastramos desde hace más de una década y su actual recrudecimiento han hecho más acuciante esa necesidad y, es posible, que para algunos ya sea tarde.

Los más pequeños parecía que podrían resistir mejor pero un año de poca venta y muchos días de cierre han caído sobre algunos como una losa.

Es tiempo de ser muy riguroso con las cuentas, con el crédito a clientes, con las compras y con las inversiones (esto no quiere decir que no se hagan). Es tiempo de conducir muy atentos a la ruta y reaccionando con seguridad y firmeza ante las circunstancias. Es tiempo de aprovechar las oportunidades o desecharlas. Es tiempo de flexibilidad y adaptación. Es, en definitiva, tiempo para olvidarse de "conducir de memoria".