Recordemos que los modelos BMW 503 y 507, de los que únicamente se fabricaron 412 unidades, eran en los años 50 unos de los deportivos más admirados del mundo. Alcanzaban una velocidad máxima de 200 km/h., mostraban un diseño único y su precio rondaba los dos millones y medio de pesetas.
De inmediato se convirtieron en los vehículos de lujo de muchos de los famosos de la época, entre ellos el Rey de Bélgica (Balduino I) y Elvis Presley. La elegancia de estos vehículos resulta fascinante todavía hoy: por eso, el nuevo Z8 pretende seguir encarnando el espíritu del 507.