La chapa de los vehículos, indica Cesvimap en su blog en un artículo que les adjuntamos íntegramente, pueden presentar deformaciones y abolladuras clasificables, de forma general, según su acceso, su extensión o si han sobrepasado el límite elástico. En función de ello, la forma de corregirlas será diferente.

 

Independientemente del tipo de daño, método de reparación o herramientas utilizadas, el reparador debe conseguir una calidad óptima en el acabado antes de pasar a pintura.

Hasta ahora para el acabado de la reparación se utiliza la soldadura blanda no como sistema de unión, sino como relleno para el repaso de superficies inaccesibles y uniones soldadas. El material de aportación se compone de una aleación metálica de bajo punto de fusión, normalmente un 66% de estaño y un 33% de plomo.