Henkel celebra 60 años de su llegada a España. La multinacional alemana apostó por contar con presencia en el mercado ibérico en 1961, completando la adquisición de la compañía española Gota de Ámbar. Seis décadas después, Henkel Ibérica sigue impulsando la innovación y la sostenibilidad aportando nuevas soluciones y tecnologías, tanto para el sector de gran consumo como para el sector industrial, dentro de la cual se encuentra la división Adhesive Technologies y sus marcas Loctite y Teroson.

“Estamos de enhorabuena y nos sentimos muy orgullosos de aportar valor a la sociedad desarrollando innovaciones de éxito y generando numerosos puestos de trabajo durante todos estos años”, comenta Rodolfo Schornberg, presidente de Henkel Ibérica. “Además, hemos apostado por nuestra planta de producción ubicada en Montornés del Vallés (Barcelona), con inversiones de más de 70 millones de euros en los últimos años, que la han convertido en un centro de referencia global y que nos convierte en una de las filiales más importantes del Grupo Henkel en el mundo”.

A lo largo de estos 60 años, la compañía ha ido desarrollando nuevos productos, conceptos y tecnologías dando respuesta a las necesidades cambiantes de los consumidores. Por eso, Henkel sigue invirtiendo el 3% de sus ventas globales en I+D y emplea a más de 2.500 profesionales para seguir desarrollando productos y soluciones innovadoras. Además, las innovaciones son sostenibles ya que desde hace años se trabaja bajo la premisa de que “cada nuevo producto que se lanza al mercado debe contribuir a la sostenibilidad para aportar mayor valor a sus clientes y consumidores, mientras reduce la huella medioambiental de las operaciones que la compañía produce”.

El desarrollo de las innovaciones sostenibles permite a la compañía contribuir a reducir las emisiones de CO2 y limitar el calentamiento global, progresando hacia su visión de convertirse en una empresa 100% positiva para el clima en 2040. Asimismo, Henkel promueve el desarrollo de una economía circular y se ha marcado el objetivo de que en 2025 el 100% de sus envases sean reciclables o reutilizables. A finales de 2020, ya lo había logrado para el 89% de su packaging.

La apuesta de Henkel por el mercado ibérico también se ha materializado a través de importantes inversiones. Una de las más relevantes fue la inauguración en 1964 de la fábrica de Henkel en Montornés del Vallés, concretamente en el polígono industrial de Riera Marsà. La fábrica comenzó con la producción de detergentes y 12 años más tarde comenzó también con la producción de adhesivos. Actualmente, el centro produce más de 200.000 toneladas al año de detergentes, detergente líquido y adhesivos, emplea a más de 500 personas y exporta a más de 60 países.

En los últimos años, la planta de Montornés ha recibido importantes inversiones para ampliar sus instalaciones, que ascienden a los 70 millones de euros y que han permitido poner en marcha una nueva línea de envasado de detergentes, una nueva planta de producción de adhesivos para la industria aeroespacial y el nuevo almacén automático de Laundry & Home Care para el Sur de Europa. Además, el centro de producción ha sido reconocido como fábrica modelo por el World Economic Forum, la primera fábrica en la Península Ibérica en contar con esta distinción.