El pasado viernes 15 de marzo, en el marco de Motortec Automechanika Ibérica se celebraron las Jornadas sobre las "Tendencias Globales para la gestión rentable de la carrocería", patrocinadas por Gt Motive. La mesa de ponentes estuvo representada por John Gilmartin, vicepresidente de Mitchell International (socio de Gt Motive), José Manuel García Conde, gerente adjunto de Cesvimap, Xavier Pegueroles, director de Márketing de PPG Ibérica Sales & Services, Mariano Bistuer, Deputy General Manager Centro Zaragoza y Assís Parés, responsable de DPC Refinish Systems.

La situación de los talleres de carrocería ha empeorado en los últimos cuatro años de forma significativa, cayendo el número de operaciones realizadas casi a la mitad. La ecuación es sencilla: la crisis económica mundial ha provocado que el parque automovilístico envejezca y que por el contrario no se reparen más coches. De todas las averías del automóvil la que menos preocupa a los conductores es la que tiene que ver con el estado externo del vehículo (carrocería y pintura), y eso es lo que ha empeorado esta situación.
Según comentó John Gillmartin, vicepresidente de Mitchell International, nuevo socio de la empresa gallega Gt Motive y la empresa líder en EEUU, que facilita y agiliza los procesos cuando se produce un siniestro gracias a su tecnología modular: "En Estados Unidos sucede lo mismo y en diez años hemos pasado de tener en todo el país 80.000 talleres de carrocería a tener 40.000. Esto nos lleva a pensar a que el cliente es cada vez más exigente y tenemos que ser capaces de darles lo mismo a mejor precio. Herramientas como el Mitchell WorkCenter and RepairCenter hacen que en menos tiempo, con más efectividad y conectando a todos los agentes implicados en un siniestro a través de herramientas como la telefonía móvil consigamos dar un servicio mejor. La adaptabilidad del taller pequeño a estas herramientas de gestión es fundamental para su supervivencia".
¿Pero que es lo que más le importa a un cliente a la hora de llevar el coche al taller? Según José Manuel García Conde de Cesvimap, "hay que tener en cuenta que nuestro cliente no es uno, sino dos: el conductor y el perito, y es deber del taller ponerlos de acuerdo a los dos. Lo que preocupa a estos son por este orden: que la fecha de entrega se haga en plazos, que el presupuesto sea ajustado y para terminar el trato amable y profesional de los empleados. Además tenemos la obligación de crear una buena sintonía entre el cliente y el perito".
Por otro lado, según Xavi Pegueroles, de PPG Ibérica Sales & Services, lo que más preocupa a los conductores antes de decidirse por un taller u otro es "la demora, el descontento en la reparación y la poca profesionalidad". También destacó que "la primera impresión es importante: es más difícil conseguir un nuevo cliente que mantener los antiguos".
Mariano Bistuer, General Manager de Centro Zaragoza puso el acento en la visión que los talleres tienen de sí mismos y en las opciones de cara al futuro: "El 60% de los talleres son de chapa y pintura, el 60% de estos tienen de 3 a 5 empleados y el 60% menos de 500 metros, lo que provoca que ellos mismos no se vean como una empresa luego en este entorno la gestión es complicada. El futuro del taller de carrocería pasa por adaptarlo a la crisis utilizando más herramientas de valoración, mejores instalaciones y agilizar los procesos. La preparación de los empleados es también fundamental para ofrecer un buen servicio".