Mapfre Reinosa, en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad cántabra, instaló un pequeño taller en el aparcamiento de La Húngara. En él, los 245 coches que pasaron por allí entre el jueves 17 y el sábado 19 de mayo recibieron gratis un tratamiento que, aplicado en el parabrisas del vehículo, en combinación con el viento producido por la velocidad del automóvil, repele el agua y permite circular hasta 20.000 kilómetros sin utilizar los limpiaparabrisas. Además, los técnicos arreglaron 65 lunas que necesitaban reparación.

Teniendo en cuenta la fuerte demanda que ha habido del servicio, y que algunos coches se quedaron sin recibir el tratamiento, Mapfre Reinosa ha anunciado que volverá a poner a disposición de los campurrianos un taller de imprimación en las próximas semanas.

Vía | Diario Montañés