Sin embargo, recordemos que la función básica de una bancada sigue siendo la misma que años atrás. Su función es la reconstrucción de vehículos que hayan sufrido algún tipo de siniestro, al estar formados por una estructura de vigas que se instalan al nivel del suelo o se elevan mediante sistemas hidráulicos, paralelogramos o pantogramos.

Las mejoras más notables se aprecian en los mencionados medidores electrónicos, que son capaces de detectar deformaciones en las carrocerías sin necesidad de desmontar elementos del vehículo. Para una de las firmas consultadas, los retos actuales son lograr una mayor rapidez tanto, en la reparación como en el diagnóstico de la pre-reparación, aunque admiten que la crisis está ralentizando estos objetivos. 

Las medidas, visualizadas en el motor incorporado, optimizan la labor del profesional, que manipula ahora con máxima precisión el grado de los tiros, lo que permite corregir inmediatamente las desviaciones exigentes.

El taller se beneficia

La llegada, tiempo atrás, de las mini-bancadas supuso un enorme beneficio para el taller, que ganaba en facilidad para realizar pequeñas y medianas reparaciones. Estos mini-bancos, de rápido anclaje, precisan de un esfuerzo exiguo por parte del profesional, que principalmente supervisa la operación.

Este hecho resulta ahora anecdótico, pero no lo es tanto si rememoramos tiempos pasados, cuando eran necesarios dos operarios (como mínimo) para el empleo de una bancada, de mayor dimensión. Los bancos de tiro o mini-bancadas acabaron con este inconveniente.

En su origen, se crearon para llevar a cabo trabajos de poca deformación, para amortizar un segundo o incluso un tercer mini-banco. En la actualidad brindan al operario la posibilidad de efectuar una medición adecuada de la carrocería siniestrada, para plantear los tiros y contratiros necesarios. De hecho, recordemos que el amarre y la medición se fundamentan en una serie de utillajes que se adaptan a cualquier modelo de automóvil.

Futuro complicado

“El futuro a corto plazo es bastante negativo”, confiesan desde Launch, salvándose a pequeña escala el mercado de mini-bancadas, sobre todo por la situación actual del país y en particular nuestro mercado. La coyuntura, prosigue la misma firma, ha afectado de una forma importante, debido a que se trata de un producto con un precio elevado y la financiación por parte de los bancos sigue siendo complicada.

Otro factor es la reducción de entradas al taller de vehículos para grandes reparaciones, por la reducción de los accidentes. Por ello ven absolutamente necesaria la progresión de la búsqueda de nuevas formas de adquisición de datos, para darle mayor rapidez tanto en el diagnóstico como en la reparación.

Los responsables de Josam apenas aprecian ningún movimiento en el presente año, con respecto al anterior, antes de confesarnos que el segmento en vehículo industrial está “muy flojo, no parado, pero sí muy flojo”.

Launch

Launch, de Grupo Circuit, es una de las firmas más relevantes del sector. La mini-bancada TRC-3 en su modelo más representativo, y también el de mayor demanda.

La firma china, con delegación en la localidad barcelonesa de Palau-Solità, considera que tanto las novedades como las tendencias actuales van dirigidas hacia los medidores y la informática.

Tienen previsto acudir a la primera edición de Expomóvil Comercial, en Barcelona (15-17 de marzo) y quieren ampliar gama, aunque no dispondrán de nuevos productos hasta finales de este año.

Josam

Josam (Alignment Systems) fabrica torres para enderezar cabinas, ofreciendo dos soluciones alternativas para su taller de reparación, con anclaje directo al suelo o mediante vigas empotradas.

Su gran novedad sigue siendo el i-press, un sistema universal de enderezado para vehículos industriales. Formado por tres torres de enderezado completas, montadas sobre ruedas y con accesorios, presenta una capacidad exclusiva: las tres torres funcionan en los sentidos X, Y y Z y pueden ejercer y soportar presión tanto en sentido vertical como horizontal.

Es ergonómico, fácil de manejar y se desplaza con un asa estable.

Spanesi

La firma italiana, dentro de su amplísima gama, dispone del Minibench, una mini-bancada muy demandada e idónea para reparaciones leves, y Daytona Plus, una bancada empotrada en el suelo: manejable y poco voluminosa, permite acelerar los procesos de reparación y facilita el trabajo del chapista.

Otros modelos de Spanesi son Tiger (un híbrido entre mini banco y bancada tradicional), Pista y Daytona (Serie 100), un sistema modular formado por anillos donde el cliente puede configurar los puestos de trabajo para una mediana o leve colisión.

Esta última bancada es perfectamente útil para un siniestro mayor, colocando bancadas con sistema de dima universal (banco de cinco metros empotrado, elevador de 5.000 kg. y altura máxima de 1,80 m).

ReauxiReauxibancadas

Su modelo más relevante es el QB2000 Móvil, un banco de tiro móvil, muy aconsejable para la reparación rápida de vehículo. Este sistema posee una altura mínima de 100 mm., lo que hace que cada vehículo pueda rodar en él libremente sin ningún otro tipo de equipo de elevación.

Su capacidad de carga es de 2.500 kg., con una altura de elevación de 1.100 mm. El brazo de tiro puede fijarse en cualquier posición alrededor del banco.

Otros modelos de Reauxi son QB3000 y QB4000, ambos con una capacidad de carga de 3.000 kg. También los dos están disponibles en una versión empotrada.

Bench Ibérica

De la numerosa gama de bancadas de Bench Ibérica uno de los modelos más representativos sigue siendo Murena, que cuenta con un estirador móvil tridimensional con ajuste al banco mediante accionamiento hidráulico y giro de 360º en el brazo vertical, accionado por medio de una pistola neumática.

Otros modelos de la firma ubicada en Valencia son, dentro de la gama Car Bench, las mini-bancadas Marlin, Piraña, Fox y Octopus.