En plena desescalada por la crisis del Covid-19, los talleres de reparación de vehículos vuelven a la actividad con el reto de mejorar y hacer aún más eficientes sus procesos. Entre sus principales objetivos, maximizar su productividad y rentabilidad para conseguir los mejores resultados económicos posibles al final de un ejercicio afectado por la pandemia.

En este sentido, PPG crea soluciones que permiten a los negocios de carrocería incrementar su productividad automatizando al máximo sus procesos para ahorrar tiempo y costes. Así, uno de los desarrollos que más y mejor pueden contribuir en estos momentos a ayudar al taller de chapa y pintura a superar las dificultades derivadas de la crisis del Covid-19 es Moonwalk, sistema de mezcla automática de pintura que favorece operaciones más limpias, seguras y más eficientes.

La formulación manual de los colores es una de las fases de la reparación más problemáticas para muchos pintores. Según un estudio de PPG, una quinta parte de las formulaciones realizadas a mano tienen una desviación colorimétrica y volumétrica que altera la precisión del color, lo que genera errores y desperdicios, además de menores rentabilidades en cada operación. “Todo esto sin mencionar que la sala de mezclas no suele ser el entorno limpio que debería: un problema añadido en la fase de superación de la crisis sanitaria sobre el que debemos reflexionar”, añaden desde la marca.

Moonwalk es una solución automatizada, “todo en uno”, y 100% integrada en el ecosistema PPG, precisa hasta en las más pequeñas cantidades de mezcla. Según la marca, “reduce al mínimo, por no decir que elimina por completo, el desperdicio de producto, y ahorra entre una y dos horas de tiempo productivo al día dependiendo de la cantidad de vehículos reparados, ya que su uso permite al pintor invertir menos tiempo pesando el producto y corrigiendo errores en la mezcla de pintura, evitando de este modo tener que rehacer trabajos”.

Además, al tratarse de una solución que automatiza totalmente la mezcla, un único técnico puede llevarla a cabo rápidamente, con lo que se minimizan los movimientos, se facilita la asignación de trabajos y se favorece el cumplimiento de medidas de distanciamiento social en el taller. Asimismo, Moonwalk, aparte de requerir poco mantenimiento, ser fácil de usar y ser adaptable a cualquier sala de mezclas, supone, según PPG, “una inversión fácilmente amortizable por parte del taller que la utiliza gracias al ahorro continuado de recursos que supone cada operación de repintado”.