Expertos en el lavado y cuidado de vehículos aconsejan limpiar regularmente el coche en época de nevadas para eliminar la sal incrustada y evitar la corrosión, ya que puede provocar daños en la pintura, la carrocería y las llantas de los vehículos. Desde Istobal advierten también de que el alto poder corrosivo de la sal, que se emplea para evitar la formación de hielo en las calzadas, puede producir una mayor oxidación en otras partes del coche como amortiguadores, tubo de escape, frenos y radiador.

Por este motivo, la empresa recomienda no dejar pasar más de una semana para limpiar bien el vehículo tras haber circulado por carreteras donde se haya vertido sal. Igualmente, aconseja no abandonar la limpieza del coche en invierno ya que la sal, la nieve y el barro no sólo pueden ocasionar daños en los automóviles, sino que la suciedad acumulada dificulta la visión y compromete la seguridad vial.

Para eliminar cualquier rastro de salitre, desde Istobal se aconseja el lavado con abundante agua y señala los centros de lavado a presión o puentes de lavado como las opciones más eficaces. Para ello, es conveniente hacer uso de programas de lavado con altas presiones o espumas para ayudar a disolver la sal. Para una limpieza profesional, los expertos aconsejan los cepillos en los boxes de lavado a presión, así como los cepillos lava-ruedas de disco de los puentes de lavado Istobal, que alcanzan todas las ranuras de las llantas consiguiendo una limpieza óptima.

En casos de mucha suciedad en las llantas, es preferible el uso de productos de prelavado profesionales específicos que permitirán una limpieza eficaz y prolongan, además, la vida de las llantas, gracias a sus fórmulas que incorporan inhibidores de corrosión.

Desde Istobal también se aconseja el uso de ceras para proteger la pintura del vehículo, ya que depositan una película protectora sobre la carrocería que incluso ayuda a mantener limpio el vehículo durante más tiempo. Las ceras potencian el brillo y aportan mayor durabilidad de la limpieza gracias a sus propiedades hidrofugantes, aunque también, en época de precipitaciones, su uso repele el agua para hacer más segura la conducción a velocidades superiores de 80 Km/h.

Finalmente, los expertos recomiendan no olvidar la fase de secado en los lavados durante el invierno, ya que resulta de gran importancia en esta época para evitar la formación de hielo a partir de los restos de agua que quedan sobre el vehículo.