Para hacer una mezcla de pintura correcta en el taller es necesario operar en el lugar adecuado, respetar las normas de seguridad y mantener limpios todos los utensilios y ceñirse a las medidas indicadas por el fabricante, destaca Loctite en un artículo de su Blog Ruta 401, en el que también habla de los pasos para mezclar la pintura con el activador y el diluyente.

Hace tiempo algunas pinturas ya incluían el catalizador e incluso podían ser en base a disolvente. Sin embargo, la normativa actual prohíbe el uso de estas pinturas (salvo en determinados vehículos industriales) por lo que siempre se emplea la pintura en base agua. A esta pintura al agua se le añade un diluyente y, si es necesario, un acelerante de secado (sobre todo en épocas de frío para acelerar el secado en invierno).

El diluyente es un producto que se utiliza para conseguir que la pintura en base agua tenga la viscosidad adecuada para ser aplicada sobre una superficie. El diluyente empleado es el agua tratada. Por su parte, el acelerante o activador se usa con el objetivo de que la evaporación sea más rápida y así la pintura se seque antes.

Si se tiene que mezclar pintura, acelerante y diluyente, lo recomendable (aunque no imprescindible) es usar recipientes con las medidas marcadas. Además, al preparar la pintura al agua es mejor utilizar vasos de mezcla de plástico ya que los metálicos se oxidan al estar en contacto con agua.

El siguiente paso es acudir directamente a las instrucciones del fabricante de la pintura. Ahí, del pintor encontrará las proporciones de pintura, acelerante o activador y diluyente que se tienen que emplear.