Son muchos los procesos realizados a diario en el taller de chapa y pintura donde se generan residuos (aceites, pinturas, plásticos, etc) o algún tipo de contaminación atmosférica (acústica, emisiones de componentes orgánicos volátiles). Según explica PPG en su blog, todo ello está regulado por las Administraciones nacional, autonómicas y locales de forma que debe cumplirse una legislación en materia de prevención cuyo objetivo trata de minimizar los efectos negativos de los residuos generados. Así, la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados, actualizada en 2016, marca las acciones a tomar y los requisitos que deben cumplir las organizaciones que generan residuos.

Además, productos como los materiales de pintura y anexos sobrantes o los aceites generan residuos que deben contar con una zona establecida para su adecuado depósito y reciclaje. Asimismo, es recomendable separar, para su tratamiento y gestión, las piezas de aluminio del resto de materiales metálicos y los parachoques. Otra idea es separar el cartón de los embalajes de productos y consumibles que utiliza el taller para su posterior reciclado. También se deben establecer zonas específicas para los neumáticos en el taller, para el almacenamiento y correcto reciclaje a través de los cauces adecuados.

Además, PPG puede ayudar a evitar o minimizar el desperdicio de materiales de pintura. MoonWalk es una máquina automática de mezcla de materiales de pintura que reduce el desperdicio de producto, ahorra tiempo de trabajo productivo y transforma la sala de mezclas en un entorno más limpio y con menos residuos.

Adoptar buenas prácticas en materia de reciclaje no es lo único que se puede hacer en el taller para cuidar el medio ambiente. PPG también destaca apostar por unas instalaciones lo más eficientes posible que ayuden a minimizar el consumo energético del taller. En este sentido, la iluminación del local es una de las variables que pueden disparar la huella medioambiental del taller (y la factura a abonar). Apostar por luces LED o de bajo consumo, con sensores que ayuden a optimizar su funcionamiento, puede ser una alternativa a la hora de reducir el gasto de energía. De igual forma, el sistema de apertura y cierre del taller puede contribuir a reducir el gasto de energía, al ayudar a mantener los niveles de temperatura adecuados en el interior.

Otro punto crítico es la cabina de pintura. Además de apostar por cabinas eficientes y su adecuado mantenimiento, sólo con optimizar su uso se podrá ahorrar más de un 50% en consumo energético mediante el empleo de materiales de pintura que ayudan al profesional a beneficiarse de tiempos reducidos de aplicación de aparejo, color y barniz, así como de mínimos o nulos intervalos de evaporación y secado, tal como permite el proceso RCT (Rapid Cycle Time) de PPG.

Por otro lado, defender el compromiso medioambiental puede ser una apuesta más que rentable también en términos empresariales, ya que se ha convertido en un aspecto cada vez más valorado por automovilistas, compañías de seguros, gestores de flotas y rentings a medida que crece la conciencia medioambiental en todo el mundo. Por ello, PPG recomienda al taller transmitir a sus clientes que está comprometido con el medio ambiente, la economía de recursos y la optimización de su consumo energético. Se trata de un activo de la imagen del taller, algo muy valorado por los clientes y que juega a favor de la rentabilidad del negocio.