Fiel a su compromiso con la productividad y rentabilidad del taller, ZAPHIRO acaba de renovar su catálogo de equipamiento para aire comprimido con nuevos enchufes rápidos de seguridad, pistolas sopladoras y mangueras, que ya ha comenzado a distribuir bajo su propia marca.

ZAPHIRO, que comercializar su enchufe rápido de seguridad en los dos pasos más habituales: 6 (ISO-6150-B) y 7.2 (perfil Euro de Gran Caudal), destaca su facilidad de uso, seguridad y rendimiento. Ambos incorporan un sistema 'antilatigazos' que impide al conector macho saltar cuando se extrae del enchufe rápido ZAPHIRO, lo cual evita accidentes y el deterioro de los dispositivos al golpearse sin control (ISO-4414). Asimismo, el exclusivo diseño de su válvula garantiza un mayor y más estable caudal de aire, así como una presión más constante y sin turbulencias.

Los enchufes rápidos de seguridad ZAPHIRO son antiestáticos y no llevan muelles en su mecanismo, lo que facilita una conexión más fácil, pudiendo acoplarse al conector sin ningún esfuerzo gracias también a su superficie antideslizante. Esta última ofrece además la ventaja de no rayar otras superficies cercanas, lo cual es una ventaja importante en un taller de chapa y pintura.

“Los muelles, válvulas y juntas planas que tradicionalmente encontramos en los enchufes convencionales conllevan oxidaciones, turbulencias y desgarros, que se traducen en pérdidas de carga y fugas de aire”, señala Carlos Herrera, responsable comercial de ZAPHIRO. “Es decir, este tipo de enchufes tienen en la práctica un coste adicional para el taller que puede alcanzar hasta los 600 euros al año. Por esta razón, nosotros siempre hablamos de 'precio de coste', mientras que otros hablan de 'precio de compra' del producto”.

Por otro lado, la pistola sopladora ZAPHIRO ofrece un chorro direccional que garantiza un trabajo de alta precisión. Su gatillo progresivo permite utilizar en todo momento solo el caudal necesario, sin desperdiciar el aire comprimido. Un gatillo convencional 'todo o nada' puede consumir hasta el doble que la pistola sopladora ZAPHIRO.

El diseño ergonómico, ligero (116 gramos) y cálido del cuerpo (nunca se siente el frío) hace que sea muy fácil de utilizar, al tiempo que no presenta ninguna abertura por la que puedan introducirse virutas que bloqueen el gatillo o deterioren su mecanismo. La boquilla antirrayaduras de la pistola sopladora evita el deterioro de materiales y superficies cercanas. Además, no se han utilizado siliconas durante el proceso de fabricación, por lo que no existe ningún riesgo de contaminación por estos compuestos en pinturas o barnices.

Finalmente, la nueva manguera ZAPHIRO, de color azul, viene en diámetros de 15, 16 y 18 mm. Bajo su recubrimiento externo de EPDM (caucho de etileno propileno dieno tipo M), hay una capa de hilos sintéticos trenzados que aumenta la resistencia y duración del tubo, que a su vez envuelve el interior antiestático y exento de siliconas, también de EPDM. El tubo soporta temperaturas de hasta 100º C, con una presión máxima de 50 bar.