El 94% de las empresas del metal y nuevas tecnologías de la provincia tinerfeña ya permanecen abiertas al público. Un 51% de esos negocios han abierto sin ningún tipo de restricción, en su mayoría vinculados a talleres de mecánica de vehículos, instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones, así como mantenimiento y reparación de maquinaria industrial. Mientras, otro 39% lo ha hecho con restricciones y en torno al 4%, para servicios de urgencias. Igualmente, un 6% de negocios vinculados al metal se ha visto obligado al cierre, mientras que el 40% cerró durante la fase inicial del estado de alarma.

Estos datos se extraen del tercer informe multisectorial elaborado por Femete, del 11 al 24 de mayo, sobre una muestra de 428 empresas (un 60%, formadas por menos de cinco trabajadores y un 17%, entre 6 y 10 trabajadores), con el objetivo de analizar cómo sigue afectando el estado de alarma decretado por la pandemia del Covid-19 y cuáles son las previsiones a corto plazo, desde el punto de vista económico y laboral.

Según el estudio, la causa que más está afectando a los negocios del metal y TIC es la falta de trabajo, con un 51%, seguido de la escasez de suministros (22%) y la falta de medios para proteger la salud del personal (16%), mientras que un 3% contesta que se ha visto afectada por el absentismo laboral y el 1%, por bajas médicas relacionadas con el coronavirus.

En cuanto a cómo consideran que va a evolucionar su actividad empresarial a corto plazo, el 21% asegura que la incrementará; el 28% estima que la mantendrá; el 23% la reducirá; el 26% no tiene previsiones y apenas un 2% prevé parar por completo.

Respecto a qué acciones han implantado en sus empresas con motivo de la situación generada por el Covid-19, el 27% afirma que han aumentado sus medidas de seguridad e higiene; el 20% han cancelado viajes programados de trabajo o reuniones; el 17% han aplicado un ERTE (de ellas, un 68% lo ha hecho por causas de fuerza mayor); el 12% han adoptado la flexibilidad horaria; un 11%, el teletrabajo; y 5%, vacaciones.

Sobre las precauciones o planes de mejora que las empresas han desarrollado con motivo de la situación del estado de alarma, o tienen previsto realizar, el 57% piensa invertir en sus negocios; el 32% se plantea llevar a cabo cursos de formación online para sus plantillas; y el 11% incorporará personal en prácticas o contrataciones.

Al ser preguntadas las empresas por cuáles son las principales demandas que trasladarían a las administraciones públicas o a las autoridades pertinentes, por orden de importancia, reclaman la exención y/o moratoria en el pago de impuestos (20%); flexibilización de alquileres, subvenciones y ayudas para empresas que se han mantenido abiertas durante el estado de alarma (14%); préstamos ICO (14%); agilización de ERTEs (12%); suspensión de los contratos de alquiler o reducción de los mismos a la mitad al menos (11%); mayor abastecimiento de recursos para garantizar los equipos de protección individual para sus plantillas (11%); bajada de precios de elementos básicos para el funcionamiento de los negocios, como la luz y el agua (8%); ayudas para incentivar el consumo (5%); flexibilidad fiscal (2%); y ayudas a la digitalización para impulsar los pedidos online (2%).