La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) ha expresado su “satisfacción” por el crecimiento del 13,9% en las matriculaciones de turismos y todo terrenos durante el pasado septiembre. “Sin embargo, el dato es algo más preocupante si se analiza por canales”, aseguran desde la entidad, pues el crecimiento está sustentado por los segmentos de empresas ( 17,1%) y de rent a car ( 14,5%), mientras que particulares, garante de la salud financiera de los concesionarios, sólo aumenta un 9%.

Además, Ancove muestra “preocupación” porque buena parte de los vehículos matriculados durante el mes de septiembre son coches financiados con el Plan PIVE, que ha permitido entregas hasta el último día del mes de septiembre. Según la asociación, será en este mes de octubre cuando se conozca realmente el efecto del fin de las ayudas del Gobierno a la compra sobre el mercado de turismos y todo terrenos.

Nuestra preocupación está en la rentabilidad de los comerciantes de vehículos y, en este sentido, consideramos que los síntomas no son especialmente positivos para los concesionarios. Las ventas de agosto y septiembre han crecido, pero podría deberse al adelanto de las compras que ha precedido siempre al final de los planes de ayudas. Las incertidumbres política y económica podrían desincentivar el consumo de productos de tanto peso como el automóvil, por lo que la segunda parte del año podría mostrar peores resultados a los registrados hasta ahora”, declara el presidente de Ancove, Elías Iglesias.

Desde la asociación consideran también que el aumento de automatriculaciones y compras de coches de demo y cortesía detectado durante todo el año, que obliga a los comerciantes a vender posteriormente estas unidades con márgenes menores, es un síntoma de la debilidad de un mercado que no termina de arrancar.

En palabras de Iglesias, “hacer crecer las ventas con unos objetivos poco realistas exige de los concesionarios reducir los márgenes, una política que puede beneficiar a los fabricantes de automóviles, pero no a sus redes de distribución que tienen que financiar la producción de las fábricas que quieren seguir funcionando a los mismos ritmos a pesar de que el mercado da muestras de agotamiento”.