La reducción de la siniestralidad que conlleva la adopción del coche autónomo podría reducir el coste de las primas del seguro, al mismo tiempo que aparecerían nuevas coberturas asociadas a los riesgos derivados de su mayor uso. Así lo recoge el último informe Situación Seguros de BBVA Research, que también aborda la elaboración de un indicador global de salud.

El vehículo sin conductor representa uno de los desarrollos tecnológicos más relevantes para uno de los sectores clave de la economía española, el sector de la automoción, que aporta el 8,6% del PIB, el 17,9% del volumen de exportaciones y el 9% del empleo.

Además de la industria del automóvil, el despliegue del vehículo autónomo tendrá un impacto considerable en otros sectores, principalmente el de electrónica y software, cuyos ingresos en Europa podrían aumentar hasta los 175.000 millones de euros en 2025. Asimismo, su implantación también tendrá efectos significativos en el sector asegurador.

BBVA Research apunta en su informe que el despliegue de la movilidad autónoma podría reducir las primas de los seguros en Europa entre el 10% y el 30% hasta 2025. Esto se explica porque, con el máximo nivel de automatización, se podrían evitar hasta el 95% de los siniestros actuales ya que los datos indican que el 90% de los accidentes se deben al factor humano.

Sin embargo, el coste medio de cada siniestro aumentaría al incorporar estos vehículos tecnologías más complejas y caras, lo que supondría un incremento de la primas. También aparecerían nuevas coberturas para asegurar contingencias adicionales como es la seguridad cibernética, o la responsabilidad del producto por software y hardware.

Por otro lado, con el vehículo autónomo se introducen nuevos criterios de asignación de responsabilidad ante un siniestro, variable relevante para determinar si la aseguradora debe indemnizar o no.

Este cambio respecto a la movilidad convencional se podría traducir en la aparición de otras figuras en el seguro de automóvil. Además, su auge modifica los patrones de consumo, ya que incentivará la movilidad compartida de los coches y las plataformas de alquiler por horas o minutos, sobre todo en las grandes ciudades. Esto podría suponer, según BBVA Research, una reducción de las primas de seguros de vehículos propios y, por tanto, un estrechamiento del mercado que podría provocar una reestructuración en el número de actores actuales.