La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha publicado la edición 2019 de su Guía de Impuestos, un informe anual que contiene la información más reciente acerca de los impuestos sobre la adquisición de vehículos (IVA, impuesto sobre las ventas, impuesto de matriculación), propiedad del vehículo (impuesto anual de circulación, impuesto de circulación) y el motor (impuesto sobre el combustible) en la Unión Europea y otros mercados clave de todo el mundo.

El informe de 2019 muestra grandes diferencias en los niveles de impuestos en toda la UE. En cuanto a la base del impuesto, algunos Estados miembros siguen la imposición de automóviles en su poder, precio, peso, cilindrada o una combinación de estos factores. Cada vez más, sin embargo, los países están aplicando la imposición basada en CO2. De acuerdo con la nueva Guía, 21 estados miembros de la UE ahora gravan los vehículos de motor en función de sus niveles de emisión de CO2.

Los incentivos para los vehículos eléctricos están disponibles en 24 de los 28 estados de la UE, según ACEA, aunque la naturaleza y el valor monetario de estos beneficios varía ampliamente. De hecho, mientras que la mayoría de los países conceden reducciones o exenciones fiscales para coches eléctricos, sólo 12 estados miembros de la UE ofrecen pagos de bonificaciones o primas a los compradores de estos vehículos.

“Las medidas fiscales son una herramienta fundamental en la conformación de la demanda de vehículos por cero y de bajas emisiones”, explica el secretario general de ACEA, Erik Jonnaert. “Teniendo en cuenta que la capacidad de pago de los coches eléctricos es todavía un obstáculo importante para su absorción por el mercado más amplio, los fabricantes de automóviles de Europa animan a los 28 gobiernos nacionales a poner en práctica los planes de incentivos significativos”.