Todo apunta a que el mercado continuará su tendencia a la baja. La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) estima que julio cerrará con una caída cercana al 8%, lo que supondrá el tercer mes consecutivo de descenso, tras el leve repunte de abril (+2,6%), que sirvió para aliviar siete meses en negativo.

Para la patronal, la investidura fallida, que da continuidad a la inestabilidad política y abre la puerta a una posible nueva cita electoral, hace un flaco favor al mercado, al que además la comparativa con el año anterior le perjudica por el efecto WLTP, que disparó las ventas hasta máximos históricos.

El canal de particulares, el termómetro para medir la salud de la automoción, ahondará en su descenso, acumulando once meses a la baja, con una caída que superará el 10%. El canal de empresas, por su parte, aunque intenta sostener el mercado no conseguirá cerrar en positivo, registrando una caída cercana al 2,5%. De esta forma, todo parece indicar que el ejercicio 2019 cerrará con un retroceso global cercano al 3%.

Desde Ganvam apelan a la responsabilidad y urgen a la creación de un gobierno estable que lance un mensaje de tranquilidad al comprador para evitar actuar a “golpe de declaración”, en referencia a la situación de incertidumbre creada entre los conductores tras los dardos lanzados contra el diesel, a pesar de que los nuevos modelos, con independencia del motor que los propulse, cumplen con todas las normativas anticontaminación.

Evitar estas actuaciones, con el impacto negativo que tienen sobre las matriculaciones y por ende sobre la economía por ser la automoción un pilar estratégico, pasa por tener en equipo de gobierno capaz de tomar decisiones técnicas y no solo políticas para encauzar la transición ecológica y la transformación digital con la que se ha comprometido. En opinión de los distribuidores, hace falta un órgano que sea los ojos del sector dentro de la Administración para garantizar medidas que respondan a la realidad.

Para Ganvam, dar la vuelta a la situación actual y dinamizar la demanda pasa en este momento por la puesta en marcha de un plan de achatarramiento que no dependa de los Presupuestos y que respetando la neutralidad tecnológica incentive el cambio de coche, frenando a su vez el envejecimiento del parque.

Según el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, “se está apoyando el eléctrico, que todos sabemos que es el futuro, pero hoy por hoy es una opción elitista. Lo eficaz para dinamizar el mercado y renovar el parque es poner en marcha medidas no regresivas que permitan a todas las rentas acceder a un vehículo eficiente, que hoy por hoy es el nuevo y el seminuevo, ya sea diesel, gasolina o alternativo. De lo contrario, no solo caerá el mercado, sino que no conseguiremos la famosa movilidad sostenible”.