Según se extrae del informe del portal DriveK, las españolas llegan más preparadas que los hombres a la compra del vehículo debido a que han realizado una búsqueda previa de información para conocer cuáles son las características técnicas del coche que prefieren. Una fase que se incluye dentro de los 90 días que dura, de media, el proceso de selección y compra de un automóvil. El género femenino parece ser más racional al sopesar todas las alternativas disponibles basadas en sus posibilidades económicas y muestra interés por datos técnicos como el consumo.

Las diferencias entre hombres y mujeres también son evidentes en el presupuesto que cada sexo decide dedicar a la compra del coche en nuestro país. Ellas disponen de una partida de alrededor de 19.000 euros en comparación con los casi 24.000 euros con los que cuentan los hombres.

Desde el punto de vista medioambiental, el 86% de las mujeres se decanta por un vehículo de gasolina, mientras que entre los hombres este porcentaje es del 75%, y aumentan, en contraste, las solicitudes de vehículos diésel, pero también eléctricos, en promedio más caros.

Utilidad y una buena relación calidad-precio son las necesidades de las mujeres que se ven reflejadas en sus marcas favoritas. Según los datos de DriveK, Smart es la marca preferida por el 47% de las mujeres, seguida de Fiat (43%) y Nissan, elegida por el 35% de las españolas. ¿Y qué hay respecto a las marcas menos elegidas por el sexo femenino? Las que ocupan los últimos puestos son las de lujo y deportivas, que no coinciden con el presupuesto y las necesidades prácticas que buscan. De hecho, el 95% de los que compran un Jaguar son hombres y los porcentajes cambian ligeramente cuando nos referimos a Volvo (92%) y Mercedes (91%).