El Observatorio Español de Conductores DUCIT, elaborado por el RACE, ha realizado un estudio entre 1.500 conductores de turismos, elaborado por un instituto independiente, que recoge sus opiniones sobre el carné de conducir. Según los primeros datos de la encuesta, que incluía un test de diez preguntas extraídas de los exámenes oficiales de conducir de la DGT, siete de cada diez conductores suspendería el examen de conducir, ya que sólo un 6% fue capaz de responder todas las preguntas de forma correcta, mientras que un 25% cometió sólo un fallo sobre un total de diez preguntas (el examen oficial consta de 30 preguntas, con un máximo de tres fallos).

A pesar de los resultados teóricos obtenidos en el test, los encuestados expresan sus dudas a la hora de valorar positivamente el actual proceso que desemboca en poseer el permiso de conducir. En este sentido, el 36% piensa que el sistema actual no les capacita lo suficiente como para ponerse al volante, hasta el punto de que el 48% de las personas preguntadas confiesa que no se sintió con la seguridad suficiente para conducir después de haber aprobado los exámenes.

Otro de los capítulos destacados de este DUCIT es el relativo a la formación posterior a la obtención del permiso de conducir. Así, el 86% de los conductores se mostró favorables a recibir más formación, y a hacerlo regularmente, mientras que sólo el 14% expresó su disconformidad con la idea. De todos los tipos de formación posible, los conductores se inclinaron por que ésta fuera obligatoria (66%), teórica y práctica (61%), en la autoescuela (53%) y cada cinco años (45%).

Además, el 89% cree que la implantación de ayudas tecnológicas en la conducción ha sido positiva de cara a reducir la siniestralidad, mientras que seis de cada diez indican que el carné por puntos ha sido positivo para reducir el número de fallecidos. Cuando la respuesta es excluyente, el carnet por puntos ocupa, con un 15%, la cuarta posición entre los factores propuestos y que han ayudado a mejorar la siniestralidad, por detrás de la mayor concienciación de los conductores (37%), la tecnología (31%) y las mejoras en las carreteras (17%).

Por último, destaca la diversidad de maneras de las que se informan los conductores sobre los cambios de normativa, siendo la televisión (66%), Internet (48%) y el boca a boca entre familiares y amigos (33%) las tres principales fuentes para conocer las modificaciones. Las comunicaciones por carta de la DGT (26%) también alcanzan altos índices de popularidad y efectividad.