Los conductores se oponen de forma rotunda a la modalidad de “pago por uso” en las autovías. Según recoge una encuesta del RACE, nueve de cada diez buscarían alternativas para evitar pagar, tres de cada cuatro se muestran poco o nada de acuerdo con la medida, y ocho de cada diez comparten una de las principales preocupaciones del RACE: el tráfico se derivará a carreteras secundarias, con déficit de mantenimiento y conservación, y los conductores estarán más expuestos a la posibilidad de sufrir un accidente.

El 77% de los conductores consultados también señala su desacuerdo en que se imponga un “pago por uso” cuya finalidad sea mantener las autovías y autopistas. “Los conductores aportamos mucho más a las arcas del Estado por tener un vehículo (coche, moto, furgoneta, camión,...) de lo que recibimos en materia de conservación y mantenimiento de infraestructuras", indica el director de Seguridad Vial del RACE, Antonio Lucas.

El informe EuroRAP, en el que se evalúa la siniestralidad en la Red de Carreteras del Estado (RCE) y en el que participa el RACE, apunta que cuanto más tráfico asume una carretera, más segura es, como es el caso de las autovías y autopistas. En cambio, cuanto menos transitada esté una carretera, los datos señalan que existe más riesgo de sufrir un accidente en ella.

Para Antonio Lucas, “el ‘pago por uso’ podría generar que muchos conductores opten por circular por las carreteras secundarias, donde se produce el 78% de los accidentes mortales, de manera que se desincentivaría el uso de las vías de alta capacidad”.

De acuerdo al último informe EuroRAP, sólo una de las grandes autovías de España, la N-6, aparece con un tramo de riesgo elevado entre los 50 primeros, y lo hace en el puesto 44. Los 15 peores tramos de riesgo de las carreteras españolas son los siguientes:

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