Arval, compañía de movilidad del grupo BNP Paribas, aconseja a todos sus clientes llevar a bordo lo que se conoce como “hoja de rescate”, que puede salvar vidas en caso de accidente. Se trata, asimismo, de un servicio que los talleres pueden dar con muy poco esfuerzo.

Recordemos que en alrededor del 6% de los accidentes con daños ocurridos en Europa los bomberos tienen que intervenir para liberar a la víctima. Si tenemos en cuenta que el lapso entre el accidente y el ingreso en el hospital, conocido como la “hora de oro”, no debe superar los 60 minutos, toda ayuda que permita reducir el tiempo de rescate es más que bienvenida.

Es bien cierto que los vehículos incorporan cada vez un mayor equipamiento de seguridad, convirtiéndose en auténticas obras de la tecnología. Sin embargo, muchas veces, esta complejidad tecnológica puede hacer que los equipos de rescate encuentren dificultades para liberar al accidentado que queda atrapado en el coche.

La hoja de rescate es un documento en formato A4 que reúne toda la información técnica de cada modelo de vehículo: travesaños, refuerzos, generadores de gas, tensores de cinturones o la ubicación de la batería son algunos de los datos que refleja, con el fin de que los bomberos identifiquen rápidamente la zona de corte más adecuada para atender a los afectados lo más rápido posible.

El protocolo establece que la hoja de rescate debe colocarse impresa a color en el parasol del asiento del conductor. Además, para que los equipos de bomberos sepan que el vehículo la lleva a bordo, es necesario colocar una pegatina identificativa en la parte inferior derecha de la luna delantera del coche. Este sencillo gesto puede reducir en un 63% posibles complicaciones al liberar a los accidentados.