Desde principios de 2021, Audi ha adaptado su gama de vehículos a los niveles establecidos por la nueva normativa de emisiones Euro 6d-ISC-FCM. Actualmente, hay 193 modelos homologados de acuerdo con el nuevo límite que establece la normativa de emisiones, la gran mayoría de la gama anterior. En los primeros meses del nuevo año les seguirán modelos adicionales. Como resultado de la conversión a la norma Euro 6d, ningún modelo desaparecerá de la gama.

En este contexto, las autoridades responsables de la homologación definen como modelo un vehículo con una determinada carrocería y una variante de motor/transmisión. Esto incluye un sistema de propulsión con un motor y una transmisión que se utiliza en una gama de vehículos, como un bloque 2.0 TDI con un cambio S tronic de siete velocidades y tracción quattro. Cada variante de carrocería, como puede ser una berlina, un Sportback o un Avant, se considera una versión diferente para el mismo conjunto de motor/transmisión. La familia A4 y A5 se compone de un total de 58 variantes.

La norma de emisiones Euro 6 está en vigor desde principios de 2015 para vehículos nuevos. Desde entonces, el valor límite establecido para las emisiones de óxidos de nitrógeno en los vehículos con motor diésel es de 80 miligramos por kilómetro, y de 60 miligramos por kilómetro en los equipados con motor de gasolina. Con cada nuevo nivel de la norma, la Unión Europea ha aumentado los requisitos para los métodos de medición, los ciclos, los procedimientos y las condiciones límite de las pruebas. El nuevo nivel establecido por la norma Euro 6d-ISC-CM, que se aplica a todos los vehículos nuevos desde el 1 de enero de 2021, se centra aún más en las emisiones en conducción real (RDE) que la normativa antrerior: los vehículos deben cumplir los límites incluso durante estas pruebas RDE, que se realizan en carretera en condiciones definidas.

Para las tolerancias de los dispositivos de medición, sin embargo, se aplica un valor de conformidad de 0.43. Además, la norma Euro 6d exige contar con un sistema de control del consumo de combustible a bordo y Audi lo ha implementado mediante software en la unidad de control del motor.

Para asegurar que la emisiones se mantengan por debajo de los nuevos límites en todas las condiciones, Audi destaca la tecnología twin-dosing de doble inyección de aditivo Adblue como un factor clave para los modelos diésel, tanto en el caso de los motores de cuatro cilindros como para los V6. Audi ya había introducido de forma gradual esta tecnología en los modelos compactos con motor diésel instalado en posición transversal y en los vehículos de las gamas intermedias con motores de seis cilindros durante 2020, como en los Audi A3, A4, A5 y Q5.

Para los modelos con motores de gasolina, lo prioritario son las partículas de carbono que se producen principalmente tras un arranque en frío. Audi comenzó a equipar sus modelos con filtros de partículas de gasolina en 2018. Se trata de unos filtros de gran volumen, que reducen las emisiones de partículas hasta en un 90%.