Audi y Umicore han completado con éxito la primera fase de su cooperación estratégica para el reciclaje de baterías. Los dos socios están desarrollando un circuito cerrado para que los componentes de alto voltaje puedan utilizarse una y otra vez. Se espera que los materiales particularmente valiosos puedan estar disponibles en un banco de materias primas.

Ya antes incluso del inicio de la colaboración con Umicore, en junio de 2018, Audi había analizado las baterías del A3 e-tron híbrido enchufable, para definir las posibles formas de reciclaje. Junto con los expertos en tecnología de materiales, el fabricante de automóviles determinó las posibles tasas de reciclaje para los distintos componentes de la batería, como el cobalto, el níquel y el cobre. El resultado del análisis en las pruebas de laboratorio: más del 95% de estos elementos pueden ser recuperados y reutilizados.

Ahora, los dos socios están desarrollando conceptos específicos de reciclaje, con el foco puesto en el denominado ciclo cerrado. Aquí, los elementos más valiosos de las baterías se convierten en nuevos productos al final de su ciclo de vida, por lo que pueden volver a utilizarse de nuevo. La compañía está aplicando este enfoque a las baterías de alto voltaje de su nuevo vehículo eléctrico, el Audi e-tron. El objetivo es obtener información sobre el grado de pureza de los materiales recuperados, sus tasas de reciclaje y la viabilidad económica de conceptos como el de un banco de materiales.

Para Audi, el reciclaje de baterías es un elemento clave de cara a la movilidad eléctrica sostenible. Desde la extracción de materias primas hasta la factoría de Bruselas con balance neutro de CO2, pasando por el reciclaje de los componentes, la marca premium está comprometida con conceptos compatibles con el medio ambiente a lo largo de toda su cadena de valor.