El Consejo de Administración de Robert Bosch insiste en que la decisión de vender o buscar un socio que asuma la división de motores de arranque y alternadores es una cuestión "cuidadosamente deliberada" y muestra su convencimiento que se trata de "un paso correcto".

 

Así opinan los máximos responsables de esta división, Ulrich Kirschner y Peter Sokol, presidente y vicepresidente, respectivamente, a la plantilla de la factoría de Treto (Cantabria) durante el encuentro mantenido para explicar la actual situación de la compañía.

Kirschner expuso que el mercado de fabricación de alternadores y motores de arranque se encuentra hoy en día sumergido en "un alto nivel de competencia", antes de apelar al mejor posicionamiento de otras empresas dedicadas a este área en comparación con Bosch, para defender la decisión de la multinacional alemana de buscar un socio o un nuevo propietario para mejorar la competitividad y las posibilidades de futuro.

En este sentido, el dirigente confirmó que se va a constituir una nueva empresa "independiente" que aglutine las trece plantas de la división para iniciar las conversaciones con posibles socios. Aseguró asimismo que mantendrán contactos directos con el comité de empresa para informar a los trabajadores sobre los avances que surjan en el proceso de segregación de la compañía.

Pese al intenso y exitoso trabajo de los empleados de la división, que ha supuesto un resultado que "en el mejor de los casos será positivo en este ejercicio", este hecho no es suficiente para garantizar el futuro, apuntó Kirschner, quien expresó su comprensión en relación a las preocupaciones de los trabajadores.

Robert Bosch, recordemos, ha puesto en venta 13 fábricas en todo el mundo, entre ellas la factoría ubicada en Treto (Bárcena de Cicero, Cantabria) en el marco de una reestructuración que afecta a su división mundial de motores de arranque y alternadores, que tiene unos 6.500 empleados.

Sin duda, Robert Bosch es una de las mayores empresas de Cantabria y la de mayor peso en las exportaciones de la región. Fuentes de los trabajadores expresaron su inquietud inicial, pues "no es lo mismo depender de una gran multinacional como Bosch que de otra compañía, pero habrá que esperar las noticias".

Por otro lado, desde Sttugart, la sede central del grupo, Bosch confirmó que tiene previsto buscar para su división de motores de arranque y alternadores un socio que se haga con el 50% del capital o un comprador. "Estamos convencidos de que esto puede mejorar las perspectivas de crecimiento en un mercado caracterizado por un alto nivel de competencia y de presión de costes", indicó la portavoz de la compañía, Christine Maier.