Además de sus prestaciones, fiabilidad y seguridad, las pinzas Brembo se distinguen por su color, una de las características típicas de sus pinzas de freno actuales. Fue en los años 90 cuando la compañía introdujo las primeras pinzas pintadas de rojo en un coche de altísima gama de un famoso fabricante alemán, y transformó un “simple” producto mecánico en un auténtico icono del diseño que, posteriormente, fue incluso premiado como una obra de arte.

Empezando por el primero utilizado hace 25 años -el rojo-, muchos son los tonos de color que se han convertido en distintivo de algunas características. Por ejemplo, los tonos de amarillo y oro, a menudo son sinónimo de sistemas con discos de carbono cerámico, o los diferentes matices de azul deportivo y elegante, sin olvidarnos de la gama de grises disponible hoy en día.

Además de la gama del catálogo, que incluye más de 100 colores distintos, Brembo también puede ofrecer nuevos tonos inéditos y satisfacer las necesidades particulares de las marcas fabricantes de coches, que cada vez están más atentas a los detalles de los vehículos.

Brembo se ha focalizado en el color y ha enfatizado su uso para connotar y reforzar los caracteres distintivos de cada vehículo. Y en este reto ha contado con la complicidad de las llantas de aleación, que son cada vez más abiertas y dejan ver con mayor facilidad el sistema de frenos y sus componentes.