Brembo ha dado a conocer los resultados del tercer trimestre de 2020, en el que los ingresos descendieron un 5,9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La compañía obtuvo un EBITDA de 123,8 millones de euros (margen EBITDA: 20,3%), un EBIT de 71,8 millones (margen de EBIT: 11,8%) y un beneficio neto de 51,7 millones (8,5% de las ventas).

La deuda financiera neta se situó en 505,7 millones de euros (320,1 millones excluyendo el efecto del IFRS 16), lo que supone una mejora de 91,8 millones con respecto al 30 de junio de 2020.

En cuanto al acumulado hasta el 30 de septiembre, los ingresos de Brembo ascendieron a 1.559,9 millones de euros, un 20,9% menos en comparación con el mismo periodo del año anterior. El EBITDA alcanzó los 267,1 millones de euros (margen de EBITDA: 17,1%), el EBIT lo hizo a los 110,6 millones (margen de EBIT: 7,1%), mientras que las inversiones netas alcanzaron a 112,0 millones de euros.

alberto bombassei presidente brembo

En palabras del presidente de Brembo, Alberto Bombassei, “los resultados del tercer trimestre de 2020 aprobados por el Consejo de Administración demuestran que, en un año caracterizado por unas condiciones excepcionalmente complejas y negativas -que hasta ahora han tenido un grave impacto en todos los sectores industriales, incluido el de la automoción-, Brembo ha logrado variar rápidamente muchos de sus costes, conteniendo los efectos negativos en el mercado de referencia”.

En el tercer trimestre, Bombassei destaca que “hemos logrado aprovechar las oportunidades de recuperación ofrecidas por los mercados, reaccionando con gran rapidez al aumento de la demanda por parte de los clientes y logrando un resultado que debe considerarse satisfactorio, a pesar de que ha disminuido ligeramente con respecto al 2019. El tercer trimestre mitigó los efectos negativos de la primera mitad del año, pero el actual cuarto trimestre sigue a su vez marcado por las incertidumbres”.

“En un momento tan incierto” según el presidente, la compañía ha presentado su nueva visión estratégica dirigida al desarrollo de productos y procesos innovadores, incluso en términos de sostenibilidad ambiental, para anticiparse a las necesidades de sus clientes, comprometiéndose a afrontar los retos que plantean los nuevos paradigmas de movilidad.