Continental ha presentado sus resultados financieros tras cerrar su año fiscal 2019, en el que la compañía ha logrado alcanzar sus metas ajustadas anuales. En cifras, la compañía fabricó más de 142 millones de neumáticos para turismo a nivel mundial, lo que le convierte en uno de los tres principales fabricantes de neumáticos del mundo. En este sentido, Rubber Group (denominación utilizada hasta finales de 2019 y que se compone de las divisiones de Neumáticos y ContiTech) generó el año pasado un total de 18.000 millones de euros en ventas, lo que equivale a un crecimiento del 2,3% en comparación con el año anterior.

El margen EBIT ajustado fue del 12,4% (13,6% en 2018), que corresponde a un resultado operativo ajustado de 2.200 millones de euros (2.400 millones en 2018).

Asimismo, según cifras preliminares, la facturación de la empresa en el DAX (la bolsa alemana) en el pasado año fiscal fue de 44.500 millones de euros (44.400 millones en 2018), mientras que el margen EBIT ajustado fue del 7,4% (9,3% en 2018). Estos datos se corresponden con un resultado operativo ajustado de 3.200 millones de euros (4.100 millones en 2018). Mientras que la producción mundial de automóviles disminuyó alrededor del 6% en 2019, según las últimas estimaciones, el desarrollo orgánico de las ventas de Continental en el mismo periodo se redujo en un 2,6%, porcentaje que supera las cifras generales del sector.

A pesar de las difíciles condiciones y del alto nivel de las inversiones, Continental logró una entrada de fondos sólida antes de financiar sus actividades en el último ejercicio económico. El flujo de efectivo disponible antes de las adquisiciones y los efectos de la transformación de la división Powertrain en una entidad jurídica independiente ascendieron a 1.300 millones de euros.

Por otro lado, Continental ha revelado que su nuevo plan centrará todos los esfuerzos en las áreas de crecimiento, entre las que figura el desarrollo de nuevos productos a través de software. “Los neumáticos de Continental serán cada vez más inteligentes y, entre otras cosas, serán capaces de proporcionar información no sólo sobre la temperatura y la presión, sino también sobre la profundidad de la banda de rodadura”, afirman desde la compañía.

También será posible detectar y señalar los daños en el neumático en una etapa temprana, lo que contribuirá a incrementar la vida útil del mismo. Con el sistema Conti C.A.R.E., los neumáticos pueden incluso ajustar la presión por sí mismos. El resultado es un mayor confort, un mayor nivel de seguridad, una mayor vida útil de los neumáticos y un menor consumo de combustible. Esta combinación inteligente de caucho, sistemas de sensores y software abre nuevos modelos de negocio de crecimiento para Continental, especialmente en lo que respecta a operadores de flotas de vehículos y sistemas de movilidad compartida.