La causa principal del fallo es el desgaste de la bujía. En cuanto el coche hace ruidos extraños que no se hayan escuchado antes, el conductor debe preocuparse por el estado de la bujía, lo que produce también que el motor se sobrecaliente y llegue a estropearse en cualquier momento. Todo esto se notará, además, al acelerar y el coche pierda potencia, sobre todo, en las cuestas.

Otra de las causas es, según Bujias.pro, que los residuos del aceite permanezcan en la bujía, normalmente porque el aceite utilizado es de mala calidad o de una calidad inferior a la que el fabricante suele recomendar en su tipo de coche.

El aislador de porcelana suele ser la pieza que más se estropea dentro de las bujías, normalmente se rompe debido a un contraste de temperaturas frías y calientes. Hay ocasiones en las que se utilizan herramientas inadecuadas, sobre todo si se trata de ajustar las piezas, ya que muchas herramientas no las ajustan como es debido. Bujias.pro recomienda la utilización de llaves de bujías para realizar este tipo de recambio.

El agua puede ser un elemento clave que puede afectar al funcionamiento de las bujías. Es fácil que se introduzca un poco de agua en ellas y que luego dejen de funcionar como es debido.

En todos estos casos, sería necesaria una revisión en el taller de confianza, el cual dirá que el problema serán las bujías. Todos ellos requieren un cambio urgente de bujías, siendo las de iridio las mejores del mercado ya que es un material que conduce mejor la electricidad y el calor, haciendo que el coche llegue a arrancar antes y salte la chispa, pero hay que tener en cuenta que no se debe instalar en todos los coches.